Esta vez las coordenadas del evento contemplarán dos
conmemoraciones: los 400 años de la invención del telescopio por el
célebre Galileo Galilei y el centenario de la publicación del
Manifiesto Futurista.
La innovación de Galileo, con antecedentes en aparatos
construidos un par de décadas antes por Juan Roget y Zacarías
Janssen, constituyó un hallazgo sin precedentes en la Física y la
Astronomía, sin el cual no hubiera sido posible sentar las bases de
la teoría del heliocentrismo.
Algo tan natural como saber que la Tierra es uno de los cuerpos
celestes que gira alrededor del Sol, centro de un sistema
planetario, tuvo como punto de partida experimental la concepción de
ese instrumento.
Ese acontecimiento será recordado el jueves 26 a las 3:00 p.m. en
la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena, mediante una
conferencia que dictará el profesor Giorgio Stabile sobre la
revolución copernicana.
El Futurismo fue uno de los movimientos radicalmente renovadores
del arte en los albores del siglo XX y en él estuvo implicado el
gran artista cubano Marcelo Pogolotti.
Precisamente su hija, la notable ensayista y pedagoga Graziella
Pogolotti, presidenta de la Fundación Alejo Carpentier, formará
parte de un panel que abordará el tema en el Oratorio San Felipe
Neri, el martes 24 a las 5:00 p.m.
La jornada quedará inaugurada el lunes 23 a las 4:30 p.m. en la
Basílica Menor de San Francisco con el concierto Esta soy yo
y Rossini, de la artista Jenny B, quien experimenta con la
fusión de las arias del autor de El barbero de Sevilla y los
ritmos afrocubanos.
Para la clausura, el domingo 29 a las 5:00 p.m. en el teatro
Amadeo Roldán, se prevé una velada con la participación del Teatro
Lírico Nacional y la Orquesta Sinfónica Nacional, conducida por el
maestro italiano Gianfranco Bortolato.
El embajador de Italia en Cuba, Marco Baccin, agradeció la
colaboración del Ministerio de Cultura, la Oficina del Historiador
de la Ciudad y del Comité Cubano de la Sociedad Dante Alighieri en
la organización de la Semana.
Para el doctor Eusebio Leal Spengler, la significación de la
jornada transitará por la manera en que "ejercitemos la memoria
sobre los aportes de la civilización latina, tanto en las ciencias
como en la humanidades, coronado todo ello por el legado
imperecedero del arte".