¿Dónde hacer la mejor inversión?

Recuperar, modernizar y fabricar un por ciento del equipamiento médico de las instalaciones de salud es un reto que debe asumir la industria nacional

YUDAIMY CASTRO MORALES

Los trabajadores del Pediátrico de Matanzas nunca olvidarán a aquellos hombres de overol que le devolvieron la vitalidad a su hospital, y unido al agradecimiento, en la memoria también quedará el ahorro de 1,4 millones de dólares a la economía cubana.

Fotos: Ismael Batista Del 2006 a la fecha, Maquimotor ha recuperado 58 lámparas centrales.

Este y muchos otros ejemplos positivos ilustran cuánto podría ahorrarse mediante la recuperación y modernización de equipos y mobiliario médico que ya han sido declarados en desuso, además de incorporar algunos de factura nacional.

Sin embargo, el país continúa importando equipamientos que podría fabricar y aún no aprovecha suficientemente las potencialidades de la industria, la cual cubriría una buena parte de la demanda del sistema de salud.

EN RETROSPECTIVA...

Hacer congruentes el desarrollo alcanzado por la vanguardia médica y la tecnología disponible ha sido una prioridad de la Revolución. Con la creación de la Empresa Nacional de Instrumentos Ortopédicos (ENIMO), en 1965 y, posteriormente, la inauguración de los combinados ICEM y RETOMED, en 1988, la industria clínica amplió sus perspectivas.

Fotos: Ismael Batista La empresa Maquimotor lleva la avanzada en la recuperación y modernización de mesas de cirugía.

Pero los años de periodo especial redujeron sobremanera las producciones de estos complejos fabriles. La contracción de compras en el mercado interno favoreció el desarrollo de otros renglones —no relacionados directamente con el sistema de salud— y la búsqueda de nuevas opciones de venta.

Hoy, después de un rediseño de sus instalaciones, estas fábricas, conjuntamente con otras como: Maquimotor, MIDAS, PEXAC y EMAC conforman el Grupo de la Maquinaria General (GMG), perteneciente al Ministerio de la Industria Sideromecánica, SIME.

Leduán Hernández, presidente del GMG, asegura que por el avance vertiginoso de las tecnologías médicas, además de los limitados recursos, no podemos hablar de suplir todas las necesidades. No obstante, la industria está en condiciones de garantizar lo básico, pues este grupo de empresas produce y exporta un por ciento de los equipos empleados por el sistema de salud.

De ahí la importancia de revitalizar los convenios con el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), para rescatar la producción del equipamiento instalado en hospitales, policlínicos, consultorios, laboratorios y centros asistenciales del país. Pero la reanimación de los acuerdos dependerá, en buena medida, de rectificar algunas tendencias.

LIMAR ASPEREZAS

Calixto Espinosa, director de la empresa Maquimotor, señala que en ocasiones se opta por la importación, cuando una buena parte de esos recursos podrían destinarse a potenciar las producciones nacionales y a la actualización tecnológica.

agrega, además, el desconocimiento de la demanda general de equipos médicos y en consecuencia reconoce la existencia de dispositivos desarrollados que han dejado de producirse por falta de solicitud y, en cambio, se importan.

Con el objetivo de revertir la situación, MINSAP y SIME, representados por Electromedicina y GMG, respectivamente, diseñaron un proyecto enfocado hacia tres líneas de trabajo específicas.

El primer programa estaría en función de defectar cuánto existe en los hospitales y es susceptible a ser reparado o modernizado. Otro grupo evaluaría los productos que la industria puede confeccionar, siempre y cuando cumplan con las certificaciones de calidad y costos de fabricación inferiores a los de importación; mientras, un tercero proyectaría los equipos y mobiliario que deben desarrollarse, en dependencia de las necesidades.

Espinosa considera que "organizarse, decidir de conjunto la prioridad y el destino de los financiamientos, así como institucionalizar un programa nacional que abarque todos los sectores de la salud son las acciones inmediatas a acometer, las cuales asegurarían un mayor ahorro de divisas, elevarían la productividad y, sobre todo, la vitalidad e independencia de nuestro sistema médico".

Además, Ney Quesada, jefe del programa nacional de recuperación y sustitución de importaciones en Electromedicina, afirma que pese al deterioro infraestructural, existe la experiencia para hacer muchos equipos, cuyos costos son muy económicos, entre un 15 y un 50% más baratos que el precio de importación.

Con el respaldo de estos criterios, para el año 2010, el combinado RETOMED fabricará 50 mesas de autopsia, además de otros módulos de equipos médicos. También se prevén proyectos con ENIMO y PEXAC, esta última dará mantenimiento a todas las balanzas y básculas del país.

DEL DICHO AL HECHO

Los trabajos de recuperación que desarrolla el Grupo de la Maquinaria General consisten en devolverle —al menos— el 80% de las prestaciones iniciales a equipos deshabilitados; además, la modernización posibilita rescatar el 100% de los servicios e incorporarle nuevas tecnologías.

El costo mínimo de importación de un modelo de mesa de cirugía —por solo citar un ejemplo— asciende a 22 000 dólares; pero los técnicos de la empresa Maquimotor pueden modernizar una mesa obsoleta por un valor de 12 000 dólares, en tanto la recuperación no supera los 5 000.

El ahorro contenido en las cifras, aunque notable, no ha logrado materializarse en toda su extensión, pues, como dice Calixto Espinosa, aún no se explotan al máximo las posibilidades de fabricación, ni las bondades de la recuperación y modernización.

Solo en este año la empresa Maquimotor ha reparado 26 mesas de cirugía 12 lámparas centrales y 26 auxiliares, tres bañeras para quemados, 224 camas regulables y otros 406 muebles clínicos.

Otra insuficiencia que lastra el proceso productivo —expone Arismín Sierra, director de la división encargada de la reparación de mobiliario y equipos médicos— radica en la coordinación con Electromedicina. "Por lo general, desde los hospitales nos informan de las afectaciones. Después de reparados los equipos, enviamos un parte a Electromedicina, organismo encargado de certificar la calidad y pagar el servicio. Lo correcto sería que la entidad rectora hiciera los pedidos, así los técnicos trabajarían de acuerdo con las prioridades y el presupuesto".

Pero los electromédicos también desarrollan, con muy buenos resultados, la tarea de recuperación. Al cierre de este año le habrán ahorrado a Cuba más de cinco millones de dólares, sentencia Ney Quesada, aunque aduce que dirigen sus mayores esfuerzos al mantenimiento de los equipos, práctica deficitaria en todo el país.

En un contexto de crisis, recuperar el mobiliario médico y potenciar las producciones y ventas internas resulta una solución atinada y necesaria. Toca entonces evaluar, racionalmente, dónde hacer la mejor inversión.

 

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