La muerte de un
soldado de Estados Unidos por la explosión de una bomba ascendió a
840 los fallecidos de esa nacionalidad desde que invadieron y
ocuparon Afganistán el 7 de octubre del 2001.
También, esa pérdida de vida elevó a 472 el número de militares
extranjeros, entre ellos 291 estadounidenses, muertos desde enero
del 2009, según estimados del Portal Web icasualties.org.
De acuerdo con portavoces de la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo comando de la OTAN, el
soldado del Pentágono murió ayer cuando su vehículo detonó el
artefacto dinamitero en el conflictivo territorio sureño afgano.
Otro comunicado de la ISAF reportó que un soldado dinamarqués
herido en un atentado dinamitero en Afganistán falleció en un
Hospital de Copenhague.
El militar, de 22 años, resultó lesionado gravemente por una
bomba el 31 de octubre cuando patrullaba en los alrededores de la
base de Barazkai, en la conflictiva provincia sureña de Helmand.
Esa versión indica que el militar fue evacuado hacia el hospital
de la base militar de Camp Bastion, de donde se transportó hacia
Dinamarca.
Con su fallecimiento ascienden a 28 la cifra de soldados daneses
muertos en combate en Afganistán desde 2002. Dinamarca mantiene un
contingente de unos 700 militares que ocupan en su mayoría la
provincia de Helmand, limítrofe con Paquistán.
La ISAF informó también que durante una operación militar en la
provincia de Paktika fueron muertos 23 supuestos insurgentes
afganos. El hecho ocurrió en la ciudad de Barman, fronteriza con la
zona tribal paquistaní de Waziristán.