.— Unos 24 millones de
niños en el mundo carecen de acceso a servicios básicos de
inmunización, cuya aplicación por otra parte evita tres millones de
muertes cada año, revelaron expertos en el tema.
La aplicación de vacunas salva anualmente 750 mil infantes de la
discapacidad y se espera que para 2020 estos programas contribuyan a
sumar un año y medio más a la esperanza de vida de quienes habitan
en los países en desarrollo, agregaron.
Los datos fueron ofrecidos por especialistas vinculados a la
empresa belga GlaxoSmithKline (gsk) en conferencia de prensa a
propósito de la realización, en esta capital, del Sexto Congreso
Mundial de Infectología Pediátrica.
Al introducir el tema, Stephen Pelton, profesor de la Escuela
Universitaria de Medicina de Boston, Estados Unidos, subrayó la
efectividad en el control de las enfermedades puesta de manifiesto
por los programas de vacunación.
Recordó que la viruela, causante hasta fines de la década de 1960
de la muerte de dos millones de personas cada año, fue erradicada en
1979 tras una campaña mundial de inmunización.
Las vacunas, agregó, han permitido disminuir los decesos por
sarampión de seis millones a menos de un millón por año y eliminar
el tétanos neonatal en dos tercios de los países en desarrollo.
Por su parte, el director del departamento de Infecciones
Pediátricas del Hospital Universitario del Valle en la ciudad
colombiana de Cali, Pío López, se refirió a la conveniencia de la
vacuna antineumocócica conjugada Synflorix.
De este modo, dijo, los más pequeños quedarían inmunizados contra
la neumonía, meningitis y otitis media, enfermedades que cada año
afectan a más de tres millones de niños menores de cinco años en
Latinoamérica y el Caribe.
Marco Safadi, profesor de Pediatría de la Universidad brasileña
de Santa Casa, disertó acerca de la vacuna Rotarix, que previene la
gastroenteritis causada por rotavirus, y ponderó los resultados de
su empleo en Brasil.
Las hospitalizaciones de menores de cinco años por esta causa en
el hospital Sao Luiz de San Pablo, dijo, decrecieron en casi el 60
por ciento en 2007 respecto al período anterior a la introducción de
la vacuna, según reveló un estudio de vigilancia prospectivo.