El secretario de
Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, promovió en el Congreso su
decisión de juzgar en un tribunal civil a cinco de los principales
acusados por los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Holder compareció ante el Comité Judicial del Senado para calmar
a grupos conservadores que temen que los acusados, entre ellos el
supuesto artífice de los atentados, Jalid Sheik Mohamed, utilicen el
proceso para hacer propaganda a favor de Al Qaeda.
No tengo miedo de lo que (Mohamed) tenga que decir en el juicio y
nadie más tendría que tenerlo; tengo confianza absoluta en que la
nación y el mundo lo verán como el cobarde que es, comentó el Fiscal
General a los legisladores.
Sin embargo, el republicano de mayor rango en el comité, Jeff
Sessions, calificó la propuesta como un peligro innecesario, y
señaló que tratar a los acusados como delincuentes comunes demerita
la lucha contra el terrorismo.
El presidente de la comisión, el demócrata Patrick Leahy, habló a
favor del gobierno y respaldó la intención de juzgar dentro de
Estados Unidos a personas que supuestamente cometieron crímenes
contra el país.
Los cinco acusados, hasta ahora confinados en la cárcel de la
base naval de Guantánamo, serán trasladados a Nueva York para ser
juzgados, en opinión de Holder, para hacerle mayor justicia al
pueblo norteamericano.