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El vicepresidente cubano Ulises Rosales del Toro propuso incluir en
la agenda de la FAO la evaluación y alerta sistemática de los
efectos del cambio climático, en una mesa redonda efectuada en la
capital italiana.
Rosales del Toro participa en la Cumbre sobre Seguridad
Alimentaria de la Organización de Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), luego de tres jornadas de
deliberaciones.
En uno de los encuentros temáticos de la cimera, el jefe de la
delegación de la isla del Caribe hizo una intervención en el
capítulo denominado Mitigación y adaptación al cambio climático:
desafíos a la Agricultura y la Seguridad Alimentaria.
Apuntó que a las consecuencias que el injusto orden económico
internacional prevaleciente impone, debemos enfrentar ahora el
inmenso desafío que significa el cambio climático global .
El también ministro de Agricultura de Cuba argumentó que las
fluctuaciones a corto y largo plazo de las pautas del clima
inducidas por el cambio climático pueden tener repercusiones
extremas en la producción agrícola.
Al explicar el peligro que conlleva la inestabilidad de las
temperaturas y su incidencia en la naturaleza, enumeró una serie de
consecuencias que harán más dramático aún el panorama de la hambruna
y la producción de alimentos en el mundo.
Entre ellas citó la dificultad en planificar las actividades del
agro, la subida del nivel del mar, afectaciones a la diversidad
biológica en zonas ecológicas frágiles, modifición del ambiente y
desequilibrio en la producción de alimentos.
Se crearía un caos en las actividades pesqueras establecidas de
los países; avanzarían plagas y enfermedades portadas por vectores
hacia zonas donde antes no existían; y en general se incrementarán
los niveles de hambre crónica en las regiones más pobres, agregó.
Rosales del Toro precisó que en las naciones del llamado Tercer
Mundo, que no son los responsables del calentamiento global, pero sí
sus principales víctimas, experimenten un declive de entre el 9 y el
21 por ciento de su productividad agrícola .
Al propio tiempo, se calcula que los precios medios de los
alimentos aumentarán en línea con los incrementos de temperatura
hasta el 2050 y se producirán importantes recortes en la producción
agrícola potencial en los países en desarrollo, acotó.
Señaló a las potencias del Norte como responsables históricos del
cambio climático global, y exigió compromisos ambiciosos de
reducción de sus emisiones en el contexto de un segundo período de
aplicación del Protocolo de Kyoto.
Estas respuestas se requieren hoy. Mañana podría ser demasiado
tarde, sentenció.