La colaboración médica cubana desde los primeros años de la
Revolución, extendida a más de un centenar de naciones, fue uno de
los temas que acaparó la atención hoy en el Forum Global de
Investigación en Salud.
En una sesión dedicada a la cooperación en sanidad entre países
del Sur, en la cual participaron panelistas de África, Asia y
Brasil, el doctor Néstor Marimón, de Cuba, remarcó que desde 1963, a
la fecha, han prestado servicios en el exterior más de 172 mil
médicos y otros profesionales cubanos.
Esa ayuda ha sido ofrecida sin ningún tipo de condicionamiento,
con un consenso nacional y voluntad política y ha contribuido a
elevar los indicadores sanitarios en diversos pueblos del orbe,
recalcó a la AIN, el director de Relaciones Internacionales, del
Ministerio de Salud Pública.
En los últimos 10 años de cooperación, las brigadas médicas
cubanas han salvado la vida a más de dos millones de personas por
atenciones de urgencia, superan los 433 millones de consultas y dos
millones 695 mil intervenciones quirúrgicas, ejemplificó el
funcionario.
También sobresalen la apertura de 160 servicios hospitalarios en
varios países, con la ayuda de especialistas en la atención
secundaria, y 750 unidades en la primaria.
Otro de los aportes de Cuba en la cooperación Sur-Sur, es la
apertura hace una década de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM),
por iniciativa del líder de la Revolución Fidel Castro, que
constituye ejemplo de integración, añadió.
El proyecto, extendido a todas las facultades e institutos de
ciencias médicas del país, ha graduado a siete mil 256 galenos de 30
naciones, y actualmente prepara a más de 21 mil jóvenes de diversas
latitudes.
En su reciente visita a Cuba, la doctora Margaret Chan, directora
general de la Organización Mundial de la Salud, manifestó su respeto
por la ELAM, de la cual dijo " es un compromiso y contribución para
una mayor equidad esa formación de médicos para la humanidad".
Marimón reiteró que el apoyo brindado por la isla hace más de
cuatro décadas, se realiza en medio de una crisis económica
internacional complicada, cuando la diferencia entre la esperanza de
vida entre las naciones ricas y pobres supera los 40 años.