La provincia de Ciego de Ávila impulsa la silvicultura como
garantía para conservar y asegurar la materia prima de los bosques,
necesaria para las obras de interés económico y social.
Mario Andrés Hernández Pulido, jefe del Servicio Estatal Forestal
en el territorio, informó que se ejecutan programas para incrementar
la producción de semillas de frutales y de especies de maderas
preciosas como caoba, cedro, teca, majagua y roble.
De igual forma potencian en el municipio de Florencia una granja
de pino macho (Pinus caribaea), madera empleada en el encofre de
construcciones y en los sarcófagos, precisó Hernández Pulido.
Este árbol, apuntó el especialista, es deficitario en el
territorio pues se dejó de plantar de manera sostenida y requiere
unos 20 años para que pueda ser aprovechado.
También se da prioridad al cuidado y siembra de dos especies de
eucalipto (Eucalyptus grandis y Eucalyptus urophylla), materia prima
para obtener pulpa de papel, cotizada a unos 800 dólares la tonelada
en el mercado mundial.
Nuria Segura Collazo, especialista en Silvicultura en la empresa
Forestal provincial, informó que ya se dispone de 500 hectáreas
plantadas con ese tipo de bosque y actualmente realizan las
evaluaciones de otras superficies para crecer con unas 17 hectáreas
más.
Ciego de Ávila tiene un índice de boscosidad de 16.20, por debajo
de la media nacional que es de 24, dado que dedica más del 50 por
ciento de sus tierras fértiles a las labores agrícolas, no obstante,
realiza acciones para llegar al 2015 con un nivel de reforestación
de 19.
De acuerdo con datos de la Organización de Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación (FAO), Cuba es uno de los pocos
países del mundo que alcanza por año crecimientos de sus bosques.