Consciente de sus misiones y retos, comprometida a no fallarle
jamás a su pueblo y a defender por siempre la Revolución y, por
sobre todas las cosas, feliz, la juventud cubana celebra el Día
Internacional del Estudiante.
La fiesta en ocasión de este 17 de noviembre será disfrutada a
plenitud y de muchas maneras, lo mismo frente a una pantalla de cine
o un ordenador, que en una cancha deportiva, una pista de baile o en
uno de los campamentos agrícolas que albergan a estudiantes
movilizados en apoyo a la producción de alimentos.
Para el estudiantado del nivel superior, el plato fuerte será el
cierre del Festival Universitario del Libro y la Lectura tras una
semana de intenso quehacer cultural en cada centro y, también, en
los policlínicos universitarios y las residencias estudiantiles
destinadas a los profesores generales integrales en la capital
cubana.
Presentaciones de libros y publicaciones juveniles, proyecciones
cinematográficas, lecturas en la red, conciertos y peñas de
trovadores y jazzistas despedirán en el Pabellón Cuba a esta fiesta
de las letras y el buen arte, que tuvo su estreno el pasado martes
en la Universidad de Oriente.
Los más de medio millón de miembros de la Federación de
Estudiantes de la Enseñanza Media también celebrarán por todo lo
alto este 17 de noviembre con festivales deportivos, culturales y
recreativos después de clases en todas las escuelas del país.
Sedes mayores de la fiesta serán el Instituto Preuniversitario
Saúl Delgado, en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución,
y el cercano parque Mariana Grajales, para salir a la calle a vivir
y compartir la alegría por este Día Internacional del Estudiante.
Para la jornada están previstos, además, matutinos especiales y
conversatorios sobre el origen y trascendencia de la fecha, que
recuerda los sucesos de noviembre de 1939 en Praga, tras el
asesinato por los nazis del estudiante de Medicina Jan Opletal, y
que terminaron con una masacre y el envío de cientos de jóvenes
checos a un campo de concentración.