GRANMA.— Una planta para la producción de cal
quedó reactivada en este territorio, como parte de la estrategia que
se emprende para potenciar la fabricación de materiales
constructivos con recursos naturales de cada región.
La pequeña industria, ubicada en la localidad de
La Nenita, municipio montañoso de Guisa, permaneció paralizada
durante dos años y comenzó a prestar servicios gracias al trabajo
innovador realizado por su colectivo obrero para recuperar el horno
donde ahora se fabrican cada día, diez toneladas de cal a partir de
la cocción de rocas calizas a más de 900 grados de temperatura.
Tal labor exige de los trabajadores un gran
esfuerzo, pues tienen que exponerse a un calor intenso para
mantener, durante 24 horas, la producción de este material utilizado
como mortero en la construcción, en mezclas para colocar ladrillos,
fijar baldosas y azulejos, y en la fabricación de pinturas para
edificios multifamiliares y otras instalaciones.
La planta, que beneficia también a entidades
porcinas y de la rama avícola, pertenece a la Empresa Provincial de
la Construcción del Poder Popular de Granma, provincia que dispone
de importantes canteras de rocas calizas.