.— España afirmó hoy que
rechazará los resultados de un eventual proceso electoral en
Honduras, si éste se realiza bajo el actual gobierno de facto y un
presidente legítimo (Manuel Zelaya) encerrado en una embajada.
El encargado de fijar la posición del gobierno ibérico fue el
secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia,
durante una intervención en el Senado (cámara alta) de las Cortes
Generales.
De Laiglesia advirtió que de no cambiar el panorama político
actual, en el que, denunció, se producen serías restricciones de las
libertades públicas, las elecciones en la nación centroamericana no
serán democráticamente aceptables.
Vaticinó que será muy difícil que el gobierno español reconozca
el resultado de unos comicios que se celebrarían con un régimen
golpista en el poder, el de Roberto Micheletti, y un presidente
legítimo, Manuel Zelaya, encerrado en una embajada.
El diplomático aludió a la compleja situación del mandatario
constitucional, derrocado el 28 de junio último por un golpe de
Estado y refugiado desde el 21 de septiembre en la legación
brasileña en Tegucigalpa.
A su juicio, las actuales circunstancias en Honduras se
caracterizan por serias restricciones de las libertades y una
situación muy delicada en el terreno de los derechos humanos.
En su explicación ante el parlamento, De Laiglesia dijo que se
llevan a cabo gestiones para lograr el restablecimiento del orden
constitucional resquebrajado por el gobierno golpista.
Con este panorama, la administración del presidente José Luis
Rodríguez Zapatero entiende que los comicios no son democráticamente
aceptables, remarcó el encargado de las relaciones con Iberoamérica.