La
historia recoge que en época de los faraones, que gobernaron Egipto
—3000 años antes de nuestra era— la idea de unir al Mar Rojo con el
Mediterráneo conoció de algunas acciones, que se cree consistieron
en pequeños canales, que luego las arenas hicieron colapsar.
El 17 de noviembre de 1869, el sueño de unir ambos mares se vio
realizado y desde entonces la ruta marítima entre Europa y el sur de
Asia fue acortada y no hubo que rodear más el continente africano en
viajes de ida y regreso. Nacía así una carretera de agua en el
desierto.
El Canal tiene más de 160 kilómetros de largo, 300 metros de
ancho y 22 de profundidad y tarda de 12 a 16 horas transitarlo.
Pasar por él significa reducir en 8 000 kilómetros el viaje entre
Europa y Asia, que hacen no menos de 16 000 barcos por año, y por
donde trasiega una carga en la cual más de la mitad es de petróleo.
Fue concebido en 1854, cuando el francés Fernando de Lesseps
obtuvo, gracias al apoyo de la emperatriz de Francia Eugenia de
Montijo, esposa de Napoleón III, licencia por 99 años para
construirlo y operarlo. Cinco años más tarde, en 1859, se inicia la
gran obra con fondos aportados por franceses y egipcios. El proyecto
del ingeniero austriaco Aloís Negrelli, se terminó en 1869.
En su construcción trabajaron 1,5 millones de nativos, de los que
alrededor de 125 000 murieron en la obra.
Conocida su importancia económica y estratégica, en 1875
Inglaterra compró las acciones que sobre el mismo tenían los
egipcios y en pocos años, lo ocupó en su totalidad.
EL 26 de julio de 1956, el presidente egipcio Gamal Abd El Nasser,
uno de los líderes políticos más influyente en el mundo árabe de su
época, lo nacionalizó. A la medida se opusieron Francia e
Inglaterra, principales accionistas del Canal de Suez y máximos
beneficiarios del petróleo que circulaba por él.
De esa forma, ambas potencias, con el apoyo de Israel,
emprendieron el 29 de octubre de ese mismo año, una invasión a la
zona, que provocó, entre otros hechos, el hundimiento de 40 barcos
en el Canal lo cual desembocó en su bloqueo.
A principios de 1957, tras la intervención de la ONU, se completó
la retirada de las tropas europeas e israelitas, y se reabrió al
tránsito. Una década después, en 1967, volvió a cerrarse debido a la
llamada Guerra de los seis días desatada por Israel contra los
árabes.
El Canal volvió a funcionar en junio de 1975, permaneciendo desde
entonces transitable al tráfico internacional hasta el día de hoy.