Ayer nos despertamos con una escandalosa noticia. En Washington
se ha publicado un informe de la organización no partidista
Public Campaign en la que se denuncia con nombres y apellidos
quiénes son y cuánto le han pagado a cada uno de los legisladores
del Capitolio —republicanos y demócratas—, para que mantengan la
posición de bloquear todo intento por cambiar la política agresiva
contra Cuba en el Congreso norteamericano.
Según la denuncia de Public Campaign, el que paga y
corrompe — decimos nosotros—, es un exilado cubano de familia
italiana, extremista de derecha que se llama Mauricio Clever-Carone,
quien está al frente de un comité "cabildero" inscrito en Washington
como "US-Cuba Pac", representando los intereses en la capital
norteamericana de la organización de Miami Consejo por la Libertad
de Cuba, integrada por un grupo de millonarios de origen cubano
encabezado por Remedios Díaz Oliver, una empresaria de Miami, que
estuvo hace años acusada del delito de violación de impuestos
federales.
La lista de los legisladores que recibieron el dinero para
mantener la política de hostilidad contra Cuba es larga y en ella
figuran tanto demócratas como republicanos.
Aquí van sus nombres y cuánto dinero han recibido: el primero es
el congresista republicano por La Florida Lincoln Díaz-Balart, al
que le dieron 366 964 dólares. Le sigue en la lista su hermano Mario
Díaz Balart con 364 176 dólares. Después: Ileana Ros-Lehtinen, con
240 050 dólares; el senador republicano Jon McCain con 183 415
dólares; el senador demócrata Bob Menéndez, con 165 900 dólares;
Bill Nelson, senador demócrata por La Florida, 155 149 dólares;
Joseph Lieberman, demócrata, 112 550; representante Kendric Meek,
demócrata por Miami, 103 500 dólares; representante demócrata Debbie
Wasserman-Schultz, 75 700 dólares; representante demócrata por New
Jersey, Albio Sire, de origen cubano, 52 150; representante
demócrata por La Florida Ron Klein, 50 700 dólares; senador Harry
Ried, demócrata de Nevada, 49 795 dólares; representante Frank
Pallone, demócrata por New Jersey, 39 600; representante John
Salazar, demócrata por Colorado, 37 100 dólares, y Elliot Engel,
demócrata por New York, 33 450 dólares.
En la larga lista de los que han recibido dinero que paga Clever-Carone,
con la excepción de los tres congresistas cubano americanos del sur
de la Florida y el Senador McCain, que son republicanos, todos los
demás son legisladores del Partido Demócrata.
El total de la suma pagada a estos y a otros legisladores del
Capitolio de Washington por mantener la línea de hostilidad contra
Cuba es de cerca de 11 millones de dólares. Solo falta colocar un
cartelito a la entrada del Capitolio que diga: "Se alquila o se
vende al mejor postor".