El cantante Augusto Enríquez, presidente de su Comité
Organizador, expresó que el Beny es la esencia misma de la música
cubana. Al acometer el disco Carambola (actualmente prepara
un tercer volumen), investigó y calibró la extraordinaria dimensión
artística del lajero.
Anunció que se trabajará en la proyección de una ruta turística
cultural por las regiones vinculadas con la trayectoria del Beny,
para que su presencia se mantenga durante todo el año y no haya que
esperar a un próximo festival.
Asimismo habrá que organizar con tiempo y una agenda definida un
evento que, esta vez, no tuvo alcance internacional.
La gala Un sombrero y un bastón para el Caballero del Son
marcó un hito en el encuentro, gracias a la moderna concepción
musical y danzaria de Bárbaro Montagne, su director artístico.
Adalberto Álvarez y su Son, al propiciar las evoluciones de la Rueda
de Casino de San Fernando de Camarones, arrasó en su plena
sonoridad.
Tanto en Lajas como en Cienfuegos, la Original de Manzanillo puso
a bailar a los asistentes con su personal estilo al interpretar el
son. Por su parte Moneda Dura y su líder, Nasiry Lugo, conectaron
rápidamente con los más jóvenes.
El simposio Beny Moré en el desarrollo de la música popular
cubana destacó por sus contribuciones teóricas, entre las cuales
sobresalieron las ponencias El arte de Beny Moré, de José
Reyes Fortún; Batanga tiene Brillumba, de Senobio (Pury)
Faget; y Beny Moré en el bolero, de Juan Gaspar Marrero.
También tuvo lugar el estreno en el cine Luisa del emotivo
largometraje La Orquesta Aragón: la Charanga Eterna, de la
realizadora Ileana Rodríguez, en el cual se contó con la presencia
de Rafaelito Lay Bravo. Fue el homenaje en su aniversario 70, a la
agrupación surgida en Cienfuegos y tan vinculada al Beny.
De igual modo llamó la atención el tratamiento gráfico de la
figura del Bárbaro del Ritmo por el artista Santos Toledo, en una
exposición inaugurada en el Museo Provincial de Cienfuegos.