El hallazgo de la insulina en 1922 por el médico y fisiólogo
canadiense Frederick Banting, con la colaboración de Charles Best,
significó un hito en la atención a los diabéticos condenados hasta
entonces a morir luego del comienzo de esta afección.
El perfeccionamiento de la insulina y la posterior aparición de
las tabletas hipoglucemiantes posibilitaron a los pacientes el
control de la enfermedad y lograr una calidad y utilidad en sus
vidas similares a las de cualquier ciudadano.
Prueba de ello es la existencia hoy en el mundo de 285 millones
de diabéticos, cifra que se elevará hasta los 438 en el año 2030, de
acuerdo con estimados de organismos internacionales.
Sin embargo, no basta con la existencia de nuevos medicamentos y
medios terapéuticos y de control. Para el cuidado de una persona
diabética es necesario, junto a la responsabilidad individual en la
preservación de la salud, que la organización de los servicios y la
cobertura asistencial de un país lleguen a todos los miembros de la
sociedad.
Ello es lo que explica, indicó a Granma el profesor Oscar
Díaz Díaz, director del Instituto de Endocrinología del MINSAP, que
Cuba registre la menor tasa de mortalidad por diabetes de todo el
continente americano, de acuerdo con un documento que acaba de
difundir la Oficina Panamericana Sanitaria (OPS), a propósito de la
celebración del Congreso Mundial de Diabetes en Canadá.
En el documento "La situación de salud de las Américas,
indicadores básicos, 2009", Cuba aparece con una tasa estandarizada
de mortalidad por diabetes de 12,3 por 100 000 habitantes, mientras
otros países alcanzan cifras hasta de 80.
Estos resultados no son fortuitos, sino que responden a un
trabajo de décadas dirigido a la educación de los diabéticos y sus
familiares, al personal médico y paramédico que atienden a estos
pacientes, a la creación de unidades de atención primaria y la
formación de especialistas en Endocrinología y otras ramas de la
ciencia.
Actualmente se desarrollan servicios de atención integral en cada
policlínico y prácticamente todas las provincias disponen al menos
de un Centro de Atención al Diabético (que incluye el servicio de
Hospital de Día), responsable de la educación y control de los
pacientes "con situaciones más complejas", complementado con la red
asistencial de hospitales e institutos.
Reconoce el doctor Díaz Díaz la existencia aún de potencialidades
en el sistema sanitario para continuar ampliando la expectativa de
vida de los diabéticos, incluida la búsqueda activa de la
enfermedad. Ello permitirá establecer los tratamientos en etapas más
tempranas y, por tanto, lograr una mayor eficacia en su control y un
menor número de complicaciones.
Cada 14 de noviembre desde 1991, como homenaje al nacimiento de
Banting, se celebra el Día Mundial de la Diabetes, que este 2009, y
hasta el 2013, estará dedicado a la prevención y educación.