.— Un total de 189
muertos, 80 desaparecidos y más de 14 mil damnificados dejaron las
lluvias, deslaves e inundaciones de los últimos días en El Salvador,
informó el Sistema Nacional de Protección Civil.
Las precipitaciones, asociadas a la tormenta tropical Ida y a un
sistema de baja presión en el Pacífico, afectaron a cinco
departamentos, aunque San Salvador y San Vicente reportan las
mayores pérdidas.
El fenómeno meteorológico, comparado aquí con el paso del huracán
Mitch en 1998, dañó mil 779 viviendas, 220 de ellas en su totalidad,
37 puentes y otras infraestructuras, además de causar cuantiosas
pérdidas en la agricultura.
Cuadrillas de rescate trabajan en la remoción de escombros y la
búsqueda de cadáveres soterrados bajo los aludes de lodo y piedras,
sobre todo en los poblados ubicados en las faldas del volcán
Chinchontepec.
La búsqueda de cuerpos no se ha parado, precisó el portavoz de la
Cruz Roja, Carlos Mendoza, y añadió que aún hay bastantes personas
desaparecidas.
A las zonas de desastre llegaron también brigadas médicas para
atender a los damnificados y evitar la proliferación de epidemias.
Los expertos laboran en el control de vectores, el análisis de
los alimentos y el saneamiento básico del agua y letrinas en los 117
albergues temporales instalados en el país.
El gobierno salvadoreño decretó el estado de calamidad nacional y
destinó más de 150 millones de dólares para atender la emergencia.
A ello se añaden las donaciones de numerosos países, como
Venezuela, Cuba, Guatemala, España, Japón, Estados Unidos,
Nicaragua, Panamá, así como de la ONU, la Organización Panamericana
de la Salud y la Cruz Roja.
La ayuda consiste básicamente en alimentos, agua, frazadas,
artículos de higiene personal, equipos de rescate y personal médico.