ISLAMABAD,
13 de noviembre.— Fuerzas insurgentes atacaron en una región
fronteriza paquistaní un convoy que transportaba combustible para
las fuerzas ocupantes de la Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN) en Afganistán, y por lo menos incendiaron cinco
camiones cisterna e hirieron a 24 militares, de ellos nueve de la
alianza.
La OTAN precisó que el hecho ocurrió en el camino hacia la ciudad
afgana de Jalalabad, blanco de frecuentes ataques. En agosto, un
hecho similar causó la muerte a ocho soldados.
Mientras tanto, 18 personas perecieron y varias decenas
resultaron heridas en dos atentados suicidas perpetrados en el
noroeste de Paquistán, el primero contra la sede de los servicios de
inteligencia (ISIS) en Peshawar, y el segundo contra un puesto de
policía de Bannu. El edificio del ISIS quedó casi totalmente
destruido, y otro inmueble, al otro lado de la calle, también sufrió
graves daños, dijo AFP.
Ante la creciente violencia, el primer ministro británico, Gordon
Brown, sugirió que podrían despacharse 5 000 efectivos más de la
OTAN para sumarse a los 71 000 que ya están en Afganistán, mientras
que Alemania anunció que enviaría otros 100 soldados en enero. En
días pasados, el comandante supremo de la alianza en el país
centroasiático, el general estadounidense Stanley McChrystal, pidió
40 000 militares norteamericanos más.