TOKIO,
13 de noviembre.— Más de 20 000 personas se congregaron en la
capital japonesa, para exigir el retiro de las fuerzas
norteamericanas de la base aérea militar que ese país mantiene en la
isla de Okinawa, durante el comienzo de la visita oficial de 24
horas que realizó el presidente Barack Obama a la nación asiática.
El nuevo primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, prometió
durante su campaña electoral cumplir con esta demanda del pueblo
nipón, que rechaza la presencia de las tropas estadounidenses en
Futenma, archipiélago al sur de Japón, donde permanecen 47 000
soldados extranjeros.
Al respecto, Hatoyama declaró su interés en cumplir esta promesa
y puso en entredicho el proyecto de traslado de la base aérea de
Futenma hacia una bahía protegida más al norte, suscitando la
irritación de Washington.
Obama manifestó que "esperamos resolver este asunto rápidamente";
sin embargo, Hatoyama alertó que "será cada vez más difícil
dilucidar el asunto a medida que pase el tiempo".