Una prolongada ovación sirvió para cerrar el concierto ofrecido
este viernes por el cantaor Andrés Correa, en el oratorio San Felipe
Neri, de La Habana Vieja, como parte del homenaje al bailaor español
Antonio Gades.
El concierto, organizado por la Agencia Española de Cooperación
Internacional para el Desarrollo, la Oficina del Historiador de La
Habana, la Fundación Antonio Gades, y la Embajada del país ibérico,
colmó las expectativas de los seguidores cubanos del arte flamenco y
el cante jondo.
Con un variado repertorio que incluyó, desde piezas tradicionales
Romance de Don Boiso, La Salvaora, Soleá y una selección de
Sevillanas clásicas- hasta temas más contemporáneos como Perdóname
conciencia, de Piloto y Vera, y Amor de mi conuco de Juan Luis
Guerra, en estupendas versiones flamencas, Andrés Correa hizo gala
de sus dotes como cantaor.
Momento de lujo durante el espectáculo que mantuvo la sala
abarrotada, fue la presentación de la primera bailarina Bárbara
García, del Ballet Nacional de Cuba, en su interpretación de La nana
del caballo grande, un fragmento de la tragedia Bodas de sangre, de
Federico García Lorca.
Andrés Correa, uno de los más emblemáticos cantaores flamencos
cubanos, estuvo acompañado del pianista Alejandro Meroño, quien
demostró virtuosismo durante la interpretación de Evocación, un solo
de piano de su autoría.
Otros momentos que arrancaron fuertes aplausos del público fueron
las presentaciones del guitarrista José Manuel Tejeda, con la
ejecución del fandango Río Cristal y del bailaor Danny Villalonga,
en la Soleá.
La gran sorpresa de la noche sobrevino, cuando ya todos pensaban
que el espectáculo llegaba a su fin, y el cantaor invitó a los
integrantes de la compañía flamenca Ecos, agrupación líder del
género en Cuba, a cerrar la velada en son de fiesta, convirtiendo al
oratorio, en un explosivo tablao.
Este concierto, forma parte de las actividades que desde el 16 de
octubre se celebran en Cuba, como homenaje al genial bailarín
español.