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El embajador de Guatemala en Rusia, Arturo Duarte Ortiz, reiteró el
rechazo al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y el apoyo a la
resolución contra esa política presentada en la ONU por la isla.
La posición de Guatemala respecto a la referida resolución es ya
una declaración: estamos totalmente en contra de todo ese tipo de
actividades, afirmó.
Alguien por ahí decía una vez que sanción es sinónimo de guerra,
es decir, se trata de una agresión al país sancionado, declaró el
embajador en una entrevista con Prensa Latina a propósito de la
próxima visita a Rusia del presidente Álvaro Colom.
Guatemala no cree que esas medidas punitivas favorezcan a nadie,
ni siquiera a los intereses de quienes imponen las sanciones, pero
si afecta a una población que carece de acceso a intercambio de
información y actividad económica con Estados Unidos, consideró.
Desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con
Cuba, Guatemala siempre ha votado en contra del bloqueo y hemos sido
enfáticos no solo en Naciones Unidas, sino en otros foros, subrayó.
Por otro lado, estimó que su país y Rusia poseen elementos en
común que comparten en la esfera bilateral, como el cambio climático
y derechos humanos, entre otros procesos en el ámbito multilateral.
Pero existen otros asuntos como el de la crisis, donde nosotros
no estamos representados y Rusia es un estado con una economía
emergente, cuyas propuestas para resolver el problema de la crisis
podrían coincidir con las de Guatemala o redundar en su beneficio,
opinó.
Una iniciativa sería la de reformar la arquitectura internacional
y otra la de determinar en qué moneda se guardan las reservas de los
países, por qué sólo en dólares, se preguntó. Al guardar las
reservas en dólares, financiamos el sistema norteamericano,
consideró.
Asimismo, indicó que Guatemala ve con interés los diversos
procesos de integración en América Latina y ha considerado la
posibilidad de unirse a alguno de ellos, pero también participa en
el Sistema de Integración Centroamericano, el más antiguo del
hemisferio.
Por ello, decisiones como la participación en otros esquemas de
integración no se pueden tomar, sin la autorización de otros socios
del área centroamericana, destacó.
Nosotros hicimos al revés, pues me parece más dinámico cuando se
hace por partes y en diferentes velocidades que cuando se arma un
grupo, el cual adquiere los compromisos y al final, para hacer un
movimiento de un país, debe pedir permiso a los demás, opinó.