La producción en Cuba de una vacuna contra la Hepatitis B
contribuyó a que su población menor de 26 años se encuentre entre
los de más baja incidencia de ese mal en el mundo.
El suministro del fármaco, fabricado en Centro de Ingeniería
Genética y Biotecnología (CIGB) según los requerimientos de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), posibilitó que a partir de
2000 ningún niño cubano menor de cinco años sea portador de la
enfermedad.
Luis Herrera, director de esa institución del polo Científico de
Oeste de esta capital, dio a conocer el logro en el Congreso
Biotecnología Habana 2009, que dedicado a las aplicaciones médicas,
sesiona desde el lunes en el Palacio de Convenciones.
Agregó que el Sistema Nacional de Salud universal y gratuito en
la Isla, como parte del cual se aplica el Programa de Inmunización,
iniciado en 1962 y que protege contra 13 enfermedades, es el
principal componente del resultado.
El rigor en la obtención del medicamento por técnicas
recombinantes, provocó que la OMS declarara a la nación caribeña
como la primera de las suministradoras de ese renglón en el
continente al sistema de Naciones Unidas.
La hepatitis consiste en la inflamación del hígado causada por un
virus, que en el referido caso, se transmite a través de contacto
con sangre infectada u otros fluidos corporales; su cura conlleva a
un prolongado tiempo de reposo y puede desencadenar en tumores.
El Congreso, que concluye hoy, reúne a unos 500 delegados e
invitados de cerca de 40 países y el programa científico incluye
temas como las enfermedades infecciosas y neurodegenerativas y la
biología básica del cáncer.