En la Unidad Empresarial de Base Conservas y Vegetales Guaso,
colectivo insignia de ese sector en el territorio, comenzó a
producirse nuevamente, después de varios años de ausencia, el coco
rallado en almíbar, la horchata y la leche de ese frutal.
Los dos primeros renglones, enlatados, tendrán como destino el
mercado interno y el turismo, mientras la leche de coco ya se
suministra a la Empresa Láctea Provincial para la producción de
helados.
El antecedente más cercano de este nuevo paso productivo está en
las campañas de procesamiento del tomate y del mango. En ambas la
industria sobrecumplió sus planes previstos, con crecimientos
importantes.
De 389 toneladas planificadas de derivados del tomate (pasta,
puré, sofrito y salsa para pasta) se alcanzaron 497. De mango fueron
procesadas 1 447 toneladas, de 1 200 comprometidas, con un
sustancial aporte en pulpa para la elaboración de compotas.
Estos resultados, con impacto en la sustitución de importaciones,
han sido posibles por la mejora tecnológica introducida en la
vetusta instalación, a partir del financiamiento otorgado por el
Ministerio de la Industria Alimentaria y el Programa de Desarrollo
Local.
La mejora en el equipamiento incluyó la instalación de una nueva
caldera, el cambio de los sistemas de bomba y vapor, y la
recuperación de la nevera y la capacidad productiva del concentrador
de pulpas. También se adquirieron envases para la producción
semielaborada y terminada.
En las últimas jornadas el colectivo también logró rescatar la
producción de trozos de fruta bomba en almíbar y espera en unos días
elaborar cátchup, con destino a la gastronomía. Como perspectiva
también está el procesamiento de la guayaba que debe suministrarnos
la agricultura, comenta Tomás Lario, director de Conservas y
Vegetales Guaso.
Lorenzo Guerra Basulto, director general de la Empresa Industria
Alimentaria Guantánamo, aseguró que en la provincia funcionan,
además, 16 minindustrias de procesamiento de frutas en conserva, las
cuales venden su producción directamente a la población.