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Expertos venezolanos condenaron hoy la estrategia intervencionista
del gobierno estadounidense en América Latina con los propósitos de
controlar la región al incrementar sus bases militares en Colombia.
En declaraciones a Prensa Latina, el analista petrolero Fernando
Travieso aseguró que el objetivo estratégico de Estados Unidos y sus
aliados es el control de las reservas petroleras.
Travieso explicó que el crudo da el nivel de vida de la
humanidad, lo cual se puede entender a partir de la tasa de retorno
energético que es la cantidad de energía disponible para todos los
procesos industriales.
A su juicio, ante el agotamiento de las reservas internacionales
de crudo y frente al surgimiento de gobiernos independientes, el
control de las reservas petroleras en Venezuela se vuelve un
objetivo estratégico para Washington y sus aliados.
"Por eso Venezuela está siendo rodeada por aire, mar y tierra",
remarcó el experto durante el evento Intervencionismo de Estados
Unidos en América Latina, organizado por el Parlamento
Latinoamericano (PARLATINO).
Por su parte, el contralmirante de la Armada Venezolana, Luis
Cabrera, subrayó que la instalación de siete bases militares
norteamericanas en Colombia es una muestra de que los pueblos están
despertando y que sus presidentes están defendiendo la soberanía de
la región.
En América del Sur y el Caribe hay 23 enclaves militares
permitidos por los gobiernos anteriores que funcionaban como títeres
del imperio estadounidense, manifestó Cabrera.
Sin embargo, recalcó, ahora con el despertar de los pueblos
regionales, "entendemos el peligro que significa esta saturación de
instalaciones militares en el hermano país de Colombia pues de tres
se pasa a 10".
Eso es una amenaza no sólo para Venezuela, sino para Brasil,
Bolivia y hasta para Argentina porque, por ejemplo, en la base de
Palanquero (Colombia) cuentan con aeronaves de largo alcance que
pueden hacer operaciones en cualquier país de la región
suramericana.
Bogotá y Washington firmaron la semana pasada el acuerdo que le
permite a Estados Unidos la instalación de siete bases militares en
suelo neogranadino.
El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Jaime Bermúdez,
y el embajador de Estados Unidos en Bogotá, William Brownfield,
rubricaron el convenio.
Según el documento suscrito, se autoriza la presencia en el país
vecino de al menos 800 militares estadounidenses y 600 civiles
contratistas del gobierno norteamericano que tendrán inmunidad y no
se subordinarán a las leyes colombianas.
El gobierno venezolano inició este 28 de julio el congelamiento
las relaciones bilaterales como respuesta a la amenaza que
representa para Venezuela y la región el acuerdo entre Bogotá y
Washington sobre la instalación de siete bases militares.
Frente a la amenaza bélica en la región, el presidente Hugo
Chávez propuso el pasado 7 de agosto la formación de bases de paz al
intervenir en un encuentro entre una comisión venezolana y
representantes de la organización Colombianos y Colombianas por la
Paz.