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— El rechazo al polémico pacto militar suscrito entre Estados Unidos
y Colombia, considerado como una amenaza a la paz y estabilidad en
la región, aumenta hoy en todo el país.
Luego de divulgarse el texto del mismo, los candidatos
presidenciales del Polo Democrático Alternativo (PDA), Gustavo Petro,
y el Partido Liberal, Rafael Pardo, consideraron que el pacto
permite en la práctica la ocupación ilegal y gratuita de militares
estadounidenses en el territorio nacional.
A su vez, advirtieron que este instrumento es ilegal, dado que no
se articuló a la Ley colombiana.
En ese sentido Petro señaló que el pacto no contó con la
autorización del Senado, ni se acató el pronunciamiento del Consejo
de Estado, por lo cual se violó la Constitución y por tanto
jurídicamente no existe. "Por esas razones es ineficaz
jurídicamente, no existe y por lo tanto es ilegal que por este
tratado ilegítimo haya una ocupación de territorio colombiano que
también es ilegal", subrayó.
Asimismo, Petro pidió la víspera al presidente Álvaro Uribe que
renuncie al acuerdo con Estados Unidos, pues de lo contrario se
agudizarían las relaciones entre Colombia y sus vecinos.
Por su parte, Pardo dijo que más parece un acuerdo de exenciones
que un convenio de carácter militar contra el narcotráfico.
Es un acuerdo de exenciones en peajes, tasas y parqueos y
servicios públicos, entre otros, apuntó.
A su vez, sostuvo que "es absolutamente desproporcionado que le
dediquen un secreto a un tratado con propósitos que no se conocen
pero que les da todo a los gringos no solo en las siete bases
militares que se han mencionado".
A tono con estas declaraciones los senadores Piedad Córdoba,
Gloria Inés Ramírez, entre otros, así como el Partido Comunista
manifestaron que este pacto vulnera la soberanía nacional y
convierte a Colombia de hecho en un país hostil para los vecinos del
área.
Igualmente, alertaron que el uso de las bases por soldados
estadounidenses aislará a Colombia de América Latina, a lo que el ex
presidente Ernesto Samper añadió que el mismo generará una mayor
confrontación en área.
En el texto del acuerdo, que se encuentra publicado en el sitio
en Internet de la Cancillería y será enviado a los gobiernos del
resto del continente, queda claro que el límite pregonado de 800
militares y 600 contratistas norteamericanos en territorio
colombiano, es una cifra que podría aumentar considerablemente.
Al respecto el artículo IV del pacto detalla que "las partes
operativas establecerán un mecanismo de coordinación para autorizar
el número y categoría de las personas y el tipo y la cantidad de
equipos que no excederá la capacidad de las instalaciones y
ubicaciones convenidas".
De otra parte los aviones del Pentágono podrán usar para sus
operaciones no solo las instalaciones militares, sino todas las
pistas comerciales internacionales del país.
Ante esta realidad, Samper consideró que su país se erige de esa
manera como el portaviones de la potencia norteña en el hemisferio,
realidad que genera tensión y preocupación en el área.