.
— El movimiento de resistencia libanés Hizbulah (Partido de Dios)
negó hoy todo vínculo con un cargamento de armas supuestamente
incautado por Israel en un barco, hecho que Irán y Siria calificaron
de fabricada maniobra mediática.
La agrupación chiita, que también encabeza la oposición en el
parlamento del Líbano, desmintió vehementemente las acusaciones de
un jefe de la marina israelí que aseguró haber incautado cientos de
toneladas de armas y municiones en un barco dirigido al Líbano.
Tal afirmación, que suscitó reacciones en Teherán de los
cancilleres sirio, Walid Al-Moallem, e iraní, Manouchehr Mottaki,
fueron tildadas de mentira por la formación chiita que denunció lo
que consideró piratería de Israel en aguas internacionales.
Un comunicado difundido por el canal Al-Manar TV deplora las
aseveraciones de la entidad enemiga sionista sobre la carga a bordo
del barco Francop interceptado a unas 100 millas náuticas de las
costas de Israel y ahora retenido en el puerto de Ashdod.
La marina de Tel Aviv divulgó la noticia el mismo día en que la
Asamblea General de la ONU abrió un debate sobre el informe
Goldstone, que es criticado por Israel debido a que documenta sus
crímenes de guerra durante la más reciente ofensiva militar en la
Franja de Gaza.
Al desmentir los hechos, el canciller sirio rechazó que la
embarcación viajara de Irán a Siria y, por el contrario, navegaba
desde ese último país hacia la nación persa con productos para los
consumidores iraníes.
Desafortunadamente, algunos funcionarios piratas en los mares, a
veces a nombre de la armada, otras con la excusa de inspeccionar,
obstruyen el flujo comercial entre Siria e Irán, dijo Al-Moallem.
La empresa United Feeder Services, con sede en Nicosia y
operadora del barco interceptado, señaló que éste zarpó del puerto
egipcio de Damietta hacia territorio chipriota, y de ahí hacia
Líbano y Turquía.