. — Un clima de
incertidumbre persiste en Honduras hoy cuando se vence el plazo para
la instalación de un gobierno de Unidad Nacional, sin que el
Congreso se haya pronunciado sobre la restitución del presidente
Manuel Zelaya.
El mandatario constitucional advirtió que si en las próximas
horas el Parlamento no convoca la sesión para reponerlo en el cargo,
del cual fue sacado por el golpe de Estado del 28 de junio, lo
pactado el viernes habrá dejado de cumplirse.
Su representante en la Comisión de Verificación de los acuerdos,
Jorge Arturo Reina, fue enfático al declarar que si Zelaya no es
restituido como titular del poder Ejecutivo, será imposible
conformar el gabinete de reconciliación.
El acuerdo Tegucigalpa San José, firmado el 30 de octubre entre
el gobierno constitucional y el régimen de facto para superar la
crisis, deja en manos del Congreso la reposición de Zelaya y
establece el 5 de noviembre como fecha para conformar el gobierno.
Sin embargo, la junta directiva del órgano legislativo sometió el
caso a la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la
Nación, la Fiscalía y a otras instancias, en una maniobra para
dilatar la permanencia de los golpistas en el poder.
Los miembros de la comisión verificadora, que debe velar por el
cumplimiento del pacto, dejaron en duda la víspera la posibilidad de
avanzar en este objetivo.
La ministra de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, y el ex
presidente chileno Ricardo Lagos, integrantes del grupo, admitieron
en conferencia de prensa que no hay hora, ni fecha prevista para la
instalación del gobierno.
Ambos abandonaron el país con la promesa de que volverán en los
próximos días.
La crisis se prolonga por más de cuatro meses, los comicios del
29 de noviembre se acercan y la interrogante es si en las actuales
condiciones éstos lograrán legitimidad para garantizar la paz y la
gobernabilidad, se pregunta hoy el diario Tiempo.