NACIONES UNIDAS, 4 de noviembre (PL) — Cuba denunció hoy que la
impunidad de los responsables de los crímenes de Israel en Gaza solo
es posible por la protección que ese país recibe de la superpotencia
que le suministra recursos financieros y armamento.
Ese respaldo sustenta la política agresiva israelí en los
territorios ocupados y de exterminio de la población palestina, dijo
el representante permanente de Cuba ante Naciones Unidas, Pedro
Núñez Mosquera.
El diplomático habló este miércoles ante la Asamblea General de
la ONU en una sesión dedicada a analizar el informe del Consejo de
Derechos Humanos (CDH).
Mosquera expresó la convicción de su país de que la impunidad de
que goza el gobierno de Israel ha permitido la continuación de sus
políticas ilegales y la escalada de su agresividad.
El plenario de la Asamblea estudia también el reporte de una
comisión que acusó a Tel Aviv de crímenes de guerra y contra la
Humanidad durante la invasión que lanzó contra la Franja de Gaza
entre diciembre y enero pasados.
Ese documento, conocido como informe Goldstone, recibió hace tres
semanas el aval del CDH y fue considerado por el embajador cubano
como objetivo, con alto rigor jurídico y elaborado con
profesionalidad e imparcialidad.
Mosquera señaló que el rechazo de Israel a ese material y su
reticencia a cooperar corroboran el irrespeto de ese gobierno a la
voluntad abrumadoramente mayoritaria de la comunidad internacional.
La postura de la Potencia Ocupante (Israel) continúa a través del
criminal bloqueo y el cierre de cruces fronterizos que aún mantiene
contra Gaza, lo que exacerba las difíciles condiciones de vida de la
ya sufrida población palestina, apuntó.
Según el representante de Cuba, la comisión Goldstone confirmó
que tanto el bloqueo anterior como la agresión a Gaza constituyen
una forma de castigo colectivo a la población Palestina y fueron
concebidos con tal finalidad por las autoridades de Israel.
El informe, agregó, documenta y confirma las violaciones del
Derecho Internacional Humanitario cometidas por Israel, incluidos
los principios de distinción y proporcionalidad, y evidencia que
hubo una clara intencionalidad de atacar objetivos civiles.
En ese sentido, recordó los más de mil 400 muertos, entre ellos
300 niños, ocasionados por Israel y la destrucción irracional de
escuelas, hospitales, casas, edificios públicos, instalaciones de
suministro de alimentos, sistemas de agua, fábricas e
infraestructura económica en general.
Cuba condena enérgicamente estos actos e insta a la comunidad
internacional a asegurar que los responsables sean juzgados con la
severidad que conllevan los crímenes cometidos, subrayó el embajador
ante la Asamblea General.