Moradores de la emblemática Sierra Maestra, la mayor cadena
montañosa de Cuba, reiteran su rechazo al bloqueo y celebran la
contundente victoria de la Isla el miércoles último en la Asamblea
General de la ONU.
El joven Ariel Verdecia, trabajador social de la comunidad de El
Zarzal, ubicada en el municipio de Bartolomé Masó, en la oriental
provincia de Granma, dijo a la AIN que aunque era esperado, el
triunfo ratifica la debacle moral de los Estados Unidos.
La absurda e inhumana política yanqui fue aplastada una vez más
por el creciente prestigio de la Revolución, y la actitud solidaria
del gobierno y el pueblo cubanos con diversas naciones de todo el
mundo, declaró.
Como ya es habitual -recalcó- el imperio volvió a quedar en
ridículo con el pálido respaldo de Israel, e Islas Palau, mientras
la casi totalidad de la comunidad internacional (187 estados) apoyó
a la mayor de la Antillas.
Esta victoria fortalece más a la Isla, corrobora la valía de su
sistema social, y es un nuevo incentivo para continuar defendiendo
nuestra soberanía y autodeterminación, manifestó Juan Rivero,
presidente de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores en la
citada localidad.
El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados
Unidos contra Cuba desde hace casi medio siglo impide la compra de
sillas de ruedas y otros recursos necesarios para los
discapacitados, razón por la cual muchos de sus compañeros están
encamados, denunció.
Rivero, aquejado de una deformidad de pie varo equino, reiteró su
agradecimiento y apoyo incondicional a la Revolución, y señaló que
también estaba seguro de la derrota de la arbitraria y criminal
política norteamericana.