Fue una votación récord, que expresa la condena de la comunidad
internacional al bloqueo. Solo tres quedaron en la lista de la
vergüenza. La condena internacional a esta criminal política
refleja, que el mundo se opone, de manera casi unánime, a la
política de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
Así evaluó el moderador Randy Alonso, en el espacio de la Mesa
Redonda "El mundo contra el bloqueo", la contundente victoria de
nuestro país este miércoles en la sesión de la Asamblea General de
las Naciones Unidas (AGNU), que consideró el tema.
La especialista Anayansi Rodríguez, directora de Asuntos
Multilaterales de nuestra Cancillería, al valorar el resultado de
esta votación, la calificó como una nueva, histórica y rotunda
victoria de la Revolución Cubana en la arena internacional.
Pese a ser la décimo octava ocasión en que se realiza este
ejercicio, tiene gran significación y un valor especial por
coincidir con la fecha del aniversario 50 de la desaparición física
del Comandante Camilo Cienfuegos. Es, a la vez, "un reconocimiento a
nuestro heroico pueblo, principal protagonista de esta batalla, y un
homenaje a nuestros internacionalistas y colaboradores, que son
nuestros primeros embajadores en el mundo".
La funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX)
destacó el hecho de que esta es la primera ocasión en que los 192
países miembros de las Naciones Unidas ejercieron la votación.
Ninguno se ausentó. Todos estuvieron presentes y manifestaron una
posición común.
De esos 192, dijo, 187 lo hicieron a favor de Cuba, lo cual
representa el 97,3% del total de Estados miembros. Por eso cuando se
dice que ésta fue una votación abrumadora, no es un eslogan ni una
frase vacía, afirmó la diplomática cubana.
Destacó que con el nuevo voto ganado de El Salvador, además del
de Iraq, todos los países latinoamericanos y caribeños tuvieron un
pronunciamiento unánime contra el cerco económico de Washington
contra La Habana. Como también lo hicieron, agregó, los hermanos de
África.
Para la panelista, el mensaje fue claro: el bloqueo es una
política obsoleta, que está aislada y es necesario desmantelarla. El
presidente Barack Obama tiene, entonces, la oportunidad de liderar
el cambio de una política arcaica, que no ha cumplido ni cumplirá
sus objetivos.
Las 31 delegaciones que se pronunciaron sobre el tema en la AGNU
consideran que esa coercitiva medida de la Casa Blanca debe ser
levantada SIN CONDICIONES, en tanto constituye una política
unilateral, lo cual fue reconocido por la mayoría de los presentes,
precisó Pedro Luis Pedroso, subdirector de Asuntos Multilaterales de
la Cancillería cubana.
Al desmentir el discurso de Estados Unidos, que trata de
presentar el bloqueo como un asunto netamente bilateral, ajeno a los
debates de la ONU, Pedroso comentó que con su voto la comunidad
internacional está diciendo que ese tema también les concierne pues
les perjudica. Lo confirma la aplicación extraterritorial de esa
criminal ley a, por lo menos, 56 países este año.
"Fue muy elocuente el hecho de que muchas delegaciones
reconocieron la resistencia del pueblo cubano, desarrollarnos en
medio del bloqueo e impulsar una obra de solidaridad como tal vez
ningún otro país ha llevado a cabo".
Por su parte, el panelista Lázaro Barredo Medina, director del
periódico Granma, opinó que como nuestra decisión es de lucha,
orgullo y resistencia, ello incomoda al gobierno norteamericano. Ese
es nuestro "problema", valoró, y por ello Estados Unidos continúa
violando el derecho internacional con su política de bloqueo contra
nuestro país.
Durante la Mesa Redonda Informativa, Barredo recordó que, tal y
como dijera el entonces presidente John F. Kennedy en 1960, no hay
fórmula mágica que les pueda devolver a Cuba, de ahí sus continuos
esfuerzos para recuperarla.
Ante esta indiscutible victoria en la AGNU, tiene que haber
depresión en la clase política de Estados Unidos, agregó.
El bloqueo es la violación más ampliamente condenada en esa
instancia mundial. Y a pesar de que en sus inicios creímos muy
difícil que los países superaran la presión de Washington, es mas
difícil aun que algún gobierno que se respete no se oponga a ella.
Para Barredo, los dos votos en contra son la muestra de gobiernos
débiles y estrechamente vinculados a Estados Unidos. En el caso de
Palau, argumentó, es un pequeño país de unos 20 mil habitantes, que
es casi una base militar y no tiene otra cosa que ofrecerle al
gobierno norteamericano que su voto en Naciones Unidas.
Israel, en cambio, es el principal aliado norteamericano en el
Medio Oriente, y con su voto retribuye el apoyo político, militar y
financiero que recibe.
Al analizar la intervención de Susan Rice, embajadora de Estados
Unidos ante Naciones Unidas, Johana Tablada, subdirectora de asuntos
multilaterales del MINREX, desmintió sus palabras.
En realidad, aclaró Tablada, se trata de pequeñas medidas de la
Administración Obama, implementadas cinco meses después de
aprobadas, que benefician a los cubano-americanos, que viven allá, y
algunas de ellas todavía no han podido aplicarse por las
modificaciones normativas que requieren.
Es cierto que el discurso ha cambiado, ya no se habla como en la
era de Roosevelt, quien estaba tan molesto con esta Isla que habló
de borrar del mapa a todos los cubanos, pero las medidas contra Cuba
se mantienen, sentenció Tablada.
"El verdadero cambio debe comenzar por reconocer nuestro derecho
de Estado libre y soberano". Y estamos dispuestos, como dijera Raúl,
a dialogar, pero sin condiciones y entre iguales.