Señor
Presidente, señores Representantes Permanentes y Delegados:
Alexis García Iribar nació en Cuba, en la provincia de
Guantánamo, con una cardiopatía congénita. Ya con 6 años de edad,
después de sucesivos aplazamientos y ante complicaciones, tuvo que
ser operado el 9 de marzo del 2009, a corazón abierto, porque el
gobierno de los Estados Unidos prohíbe a las compañías
norteamericanas NUMED, AGA y Boston Scientific vender a Cuba los
dispositivos Amplatzer y Embolization Coil para el cateterismo
pediátrico que sustituye la cirugía. Podría citar otros 12 casos, en
edades entre 5 meses y 13 años, todos atendidos con similar proceder
en el último año y medio, de ellos 2 posteriores al pasado 20 de
enero.
Los niños cubanos que padecen de leucemia linfoblástica y
rechazan los medicamentos habituales no pueden ser tratados con el
producto norteamericano "Elspar", creado precisamente para casos de
intolerancia. Como consecuencia, su expectativa de vida se reduce y
aumentan sus sufrimientos. El gobierno norteamericano prohíbe a la
compañía Merck and Co. suministrarlo a Cuba.
No se ha podido adquirir un Equipo Analizador de Genes,
imprescindible para el estudio del origen del cáncer de mama, de
colon y de próstata, que produce Applied Biosystem (ABI).
Lactalis USA, suministrador de lácteos, fue multada con 20 mil
dólares por el gobierno norteamericano.
Desde la elección del Presidente Obama, no ha habido cambio
alguno en la aplicación del bloqueo económico, comercial y
financiero contra Cuba. Permanece intacto.
Continúa siendo una política absurda que provoca carencias y
sufrimientos. Es una violación masiva, flagrante y sistemática de
los derechos humanos. En la Convención de Ginebra de 1948, aparece
tipificado como un acto de genocidio. Es éticamente inaceptable.
El bloqueo es un acto soberbio e inculto. Recientemente, el
gobierno norteamericano impidió que la Orquesta Filarmónica de Nueva
York se presentara en Cuba. Los artistas cubanos no pueden recibir
remuneración por sus presentaciones ante el público norteamericano.
¿Cómo la creación artística puede ser considerada un crimen?
Microsoft bloqueó el acceso de Windows Live a Cuba porque, según
se lee al abrir la herramienta, así es "para los usuarios de los
países sometidos a embargo de los Estados Unidos". Igual ocurre con
las páginas Web "Cisco System", "SolidWorks" y "Symantec".
El bloqueo restringe el ancho de banda y la conectividad de Cuba.
Se prohíbe nuestra conexión a cables marítimos de fibra óptica que
pasan junto a nuestras costas.
¿Por qué el gobierno de los Estados Unidos impide el libre flujo
de la información y el acceso a las nuevas tecnologías?
Pero estas prohibiciones, inhumanas e impropias de esta época, se
aplican no sólo a Cuba, sino también a los países que Ustedes
representan.
Philips Medical incumplió el suministro de piezas de repuesto
contratado para equipos médicos comprados por valor de 72,7 millones
de dólares, instalados en Cuba y Venezuela. Fue, además, multada con
doscientos mil dólares. Es una compañía de Países Bajos a la que el
gobierno estadounidense aplica, extraterritorialmente, el bloqueo.
Hitachi declara que no puede vender a Cuba un Microscopio de
Transmisión Electrónica, indispensable en estudios de anatomía
patológica, y Toshiba refiere lo mismo acerca de una Cámara Gamma,
equipos de Resonancia Magnética y de Ultrasonido de Alta Precisión.
Estas son compañías japonesas a las que Estados Unidos aplica
también el bloqueo.
A Sensient Flavors, del sector alimentario, el gobierno
norteamericano le prohibió exportar a Cuba, aunque es una
subsidiaria registrada y radicada en Canadá.
Siemens, compañía alemana, rehusó vendernos un transformador de
125 MVA, según dijo, debido a "su obligación de seguir algunas
reglas de los Estados Unidos". Una filial suya radicada en
Dinamarca, no pudo suministrar equipamiento para una fábrica de
cemento en Cuba bajo prohibición norteamericana.
Al Australia & New Zealand Bank Group (ANZ), con sede en
Australia, se le aplicó una multa millonaria por realizar
operaciones con Cuba.
A 1941 buques que atracaron en Cuba, entre julio del 2008 y del
2009, se les prohibió entrar a puertos norteamericanos durante
ciento ochenta días.
En el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas, que
incluye el presentado por Cuba, hay otros muchos ejemplos.
Los representantes de Estados Unidos mienten cuando afirman que
el bloqueo es un asunto bilateral. La aplicación extraterritorial de
las leyes del bloqueo, como la "Helms-Burton" y la "Torricelli",
contra los Estados aquí representados, es una grave violación del
Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas, de la
libertad de comercio y de navegación. En el último periodo, se han
aplicado medidas del bloqueo, al menos, contra 56 países.
Corresponde, pues, a la Asamblea General ocuparse de este asunto.
El 76% de los norteamericanos, según recientes encuestas de
instituciones de este país, se opone al bloqueo. Ignorar la voluntad
de cambio y mantenerlo es antidemocrático.
En época de desempleo y crisis económica, los empresarios
estadounidenses tienen vedado el mercado cubano. Se les prohíbe
invertir en Cuba. Las compañías del mundo no tienen competencia
norteamericana en Cuba porque el gobierno de Estados Unidos lo
prohíbe.
¿Qué tendría de malo que los norteamericanos puedan acceder a los
productos cubanos? ¿A quién dañaría que se abran nuevos puestos de
trabajos en los puertos norteamericanos como resultado del
desarrollo de relaciones comerciales normales entre ambos países?
¿Por qué los norteamericanos no pueden acceder a medicamentos
cubanos de última generación para el cáncer o la diabetes y a
tecnologías para producirlos sólo disponibles en Cuba?¿Por qué la
empresa Bacardí, que pagó el lobby que impuso la Ley Helms-Burton,
evade la competencia y obliga a los norteamericanos a comprar, más
cara, una mala imitación de ron cubano? ¿Por qué un habano debe ser
inalcanzable y exótico en este país?
El Presidente de los Estados Unidos pareció atrapado en el pasado
cuando el 11 de septiembre prorrogó otro año la aplicación del
bloqueo basándose "en el interés nacional de los Estados Unidos" y
con fundamento en la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917,
aplicable sólo a situaciones de guerra y vigente únicamente para
Cuba.
Ninguna persona seria puede sostener que Cuba es una amenaza a la
seguridad nacional de la única superpotencia. Toda nuestra fuerza es
la del derecho, la verdad y la razón. Cese la inclusión de Cuba en
la lista espuria de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo,
que es el soporte de algunas medidas de bloqueo, y fírmese ya la
libertad de nuestros Cinco Héroes antiterroristas injustamente
encarcelados en este país.
Cuba abrió sus cielos y aeropuertos el 11 de septiembre de 2001,
para que cualquier avión norteamericano tuviera un lugar donde
aterrizar y ofreció plasma y personal de la salud; luego
antibióticos y equipos contra el ántrax y volvió a realizar una
oferta generosa de médicos cuando el huracán Katrina azotó Nueva
Orleáns.
Cuba es la nación hospitalaria que invita a los norteamericanos a
visitarla, a sus intelectuales, académicos y científicos a la
cooperación y al debate enriquecedor, a sus artistas a tender
puentes y a las compañías norteamericanas a comerciar e invertir.
Señor Presidente:
Todos aplaudimos, hace pocos días, al Presidente Obama cuando
dijo en este podio: "El Derecho Internacional no es una promesa
vacía (¼ ) Ninguna nación puede tratar de
dominar otra nación".
No es ni puede ser aceptable para la comunidad internacional que
quienes gobiernan en Washington se sientan con autoridad para
aplicar medidas económicas coercitivas y leyes extraterritoriales
contra Estados soberanos.
El Presidente Obama tiene la oportunidad histórica de liderar el
cambio de política hacia Cuba y la eliminación del bloqueo. Tiene,
incluso, las facultades ejecutivas que le permitirían, ahora y por
sí mismo, modificar sustancialmente la aplicación de las medidas de
bloqueo mediante "licencias generales", dispensas o waivers,
excepciones humanitarias o en razón de interés nacional, aun sin que
fueran modificadas las leyes que establecen las prohibiciones.
Quien se duele, y desafía con razón al egoísmo y la
insensibilidad de la derecha conservadora, como ha hecho el
Presidente Obama en el Congreso, porque "¼
un hombre de Illinois pierda su cobertura (de seguro) en medio de la
quimioterapia¼ y muera a causa de ello (¼
) Otra mujer de Texas quedara sin seguro a punto de sufrir una doble
radical de mama", no podría, sin faltar a una ética elemental,
impedir a los niños cubanos enfermos de cáncer o del corazón recibir
medicamentos y equipos médicos.
El bloqueo a Cuba es también, usando palabras del senador Edward
Kennedy sobre la reforma de salud, "un asunto moral" que pone a
prueba "el carácter" de los Estados Unidos de América.
Señor Presidente:
Es cierto que Cuba adquiere importantes volúmenes de producciones
agrícolas en los Estados Unidos. Sin embargo, los representantes de
Estados Unidos mienten cuando dicen que ese país es un socio
comercial de Cuba y callan que esas operaciones se realizan en
violación de las normas del sistema internacional de comercio, con
pagos en efectivo y por adelantado, sin acceso a créditos privados,
bajo prohibición de transportar las cargas en barcos cubanos, con
procedimientos onerosos y discriminatorios y enfrentando constantes
maniobras para embargar las cargas. No puede llamársele comercio a
operaciones que carecen de la más mínima reciprocidad para que Cuba
pueda exportar sus productos a los Estados Unidos. Un país que
bloquea a otro no puede ser un socio comercial.
Es una vergüenza que los representantes del gobierno de los
Estados Unidos mientan al afirmar que ese país es el principal
donante de ayuda humanitaria a Cuba. Los datos que usan son falsos.
Mezclan, en cifras fantasiosas y malintencionadas, el monto de
supuestas licencias para operaciones que no se producen, con la
ayuda que los emigrados cubanos residentes aquí envían, por su
propio esfuerzo, a sus familias. Los sucesivos gobiernos
norteamericanos han perseguido y hostigado a las Organizaciones No
Gubernamentales que envían ayuda humanitaria a Cuba y, como
resultado, la mitad de ellas han dejado de hacerlo.
Ni siquiera hace un año, cuando Cuba fue devastada por tres
huracanes que provocaron pérdidas equivalentes al 20% de nuestro
PIB, el gobierno de Bush respondió a nuestra solicitud de que las
compañías norteamericanas nos vendieran excepcionalmente materiales
de construcción, cubiertas para los techos destrozados, y otorgaran
créditos privados.
Señor Presidente:
Los delegados de los Estados Unidos, en diversas reuniones, han
aludido a los pasos que ha dado su Gobierno para desmontar las más
brutales restricciones que aplicó George W. Bush a los viajes de los
emigrados cubanos y el envío de ayuda a sus familiares, así como al
reinicio de conversaciones bilaterales en materia migratoria y de
correo postal directo.
Estas acciones son positivas pero extremadamente limitadas e
insuficientes. La realidad es que ni siquiera se ha regresado a la
situación que prevaleció hasta principios de 2004, cuando los
Estados Unidos permitían cierto nivel de intercambios académicos,
culturales, científicos, deportivos con contrapartes cubanas, que
hoy siguen prohibidos.
Algunas vagas propuestas en el área de las telecomunicaciones son
simplemente inaplicables, mientras no se eliminen otras
restricciones en vigor y no cese la práctica de robar fondos cubanos
provenientes de operaciones en ese terreno, congelados en bancos
norteamericanos, en ejecución de decisiones de jueces venales que
violan sus propias leyes.
Al restablecer el derecho de viajar a la isla a los residentes de
origen cubano, resulta más evidente el absurdo de prohibir a los
norteamericanos viajar a Cuba, único lugar vedado para ellos en el
planeta. Los ciudadanos norteamericanos, quienes pagan los
impuestos, no tienen la libertad de viajar a Cuba a pesar de que la
Constitución de este país, supuestamente, la garantiza. Los
norteamericanos no tienen derecho a recibir información de primera
mano sobre Cuba.
Los representantes de Estados Unidos han mencionado también un
declarado nuevo espíritu en la relación con nuestro país.
Cuba ha respondido en plena coherencia con su disposición
histórica a conversar directamente con los Estados Unidos. El
Presidente Raúl Castro Ruz, como hizo antes el Comandante en Jefe
Fidel Castro Ruz, ha reiterado su disposición a dialogar sobre todos
los asuntos y a negociar todos los problemas bilaterales, sobre
bases de respeto e igualdad soberana y sin menoscabo para nuestra
independencia y autodeterminación. Hemos dicho claramente que no
negociaremos nuestros asuntos internos ni nuestro ordenamiento
constitucional. Estamos en espera de respuesta del gobierno de los
Estados Unidos acerca de la propuesta de agenda, presentada por Cuba
el pasado mes de julio, para iniciar un diálogo bilateral, que hice
pública el 28 de septiembre en esta sala.
Señor Presidente:
El bloqueo económico no ha cumplido ni cumplirá el propósito de
doblegar la decisión patriótica del pueblo cubano. Pero genera
carencias, limita nuestras potencialidades de desarrollo y daña
seriamente nuestra economía. Es, sin lugar a dudas, el obstáculo
fundamental para el desarrollo económico del país.
Su costo es muy difícil de calcular. Sólo en daños económicos
registrados de manera rigurosa y conservadora, alcanza los cientos
de miles de millones de dólares, al valor actual y decreciente de
esa moneda.
Los representantes norteamericanos han dicho que nuestras
carencias se deben al fracaso de nuestro sistema. Mienten, quizás
más por ignorancia que por mala fe. Gracias a nuestro sistema hemos
resistido 50 años y nos hemos desarrollado, sobrepasando el bloqueo.
Si tienen la convicción de que nuestro sistema no funciona, ¿para
qué necesitan entonces el bloqueo?
En condiciones de una verdadera guerra económica y una virulenta
manipulación mediática, bajo los efectos del cambio climático y de
la crisis económica global, Cuba construye una obra social y
cultural de hondo humanismo y solidaridad.
Nuestro pueblo se propone seguir adelante, soberanamente, para
resolver nuestros problemas y perfeccionar nuestro modelo político,
económico y social dentro del socialismo. Los cubanos tenemos todo
el derecho de hacerlo sin bloqueos ni presiones foráneas, sin los
millonarios fondos que el gobierno norteamericano paga a la
subversión, sin injerencia externa en las decisiones que sólo a
nosotros corresponde tomar.
Ese es el propósito de la resolución que nos proponemos adoptar y
que tengo el honor de presentar. Apoyarlo es un acto contra la
agresión y el uso de la fuerza. Es un acto a favor de la paz, el
derecho y la esperanza. Es un acto de justicia con el heroico pueblo
de Cuba que hoy rinde homenaje a Camilo Cienfuegos, joven y alegre
Comandante de la Sierra Maestra, de quien aprendimos que la lealtad
a nuestras sagradas conquistas y a nuestras convicciones profundas
es el único camino a la victoria.
Muchas gracias.