Fiel a su tradición, Santiago de Cuba intentará burlarse de los
pronósticos y luchar por el cetro del torneo Nacional de Boxeo por
equipos cuya recta final se disputará desde el 17 de noviembre en
Camagüey.
Se está trabajando duro y en el ánimo de todos está conseguir una
buena actuación, dijo telefónicamente el entrenador Raúl Despeigne
pese a reconocer que el segmento donde quedarán repartidas las
medallas será muy difícil.
Ciudad de La Habana recibirá a cinco asistentes al último
Campeonato Mundial y Guantánamo posee figuras de calidad en todas
las divisiones, recordó el técnico para graficar su criterio.
Camagüey también tiene fuerza, Pinar del Río siempre es peligroso
y Villa Clara ya le dejó en el último lugar el año pasado, agregó
pero se mostró optimista en torno al aporte que están llamados a
realizar hombres claves de su elenco.
Refirió la perfecta labor preliminar del titular nacional
Arisnoide Despeigne (75 kg), airoso en cuatro pleitos, y las
incorporaciones del subcampeón olímpico Carlos Banteur (69) y el
número tres mundial José Ángel Larduet (81).
En la misma línea añadió que el tuneo Yankiel León (54), segundo
estival, será otra carta como refuerzo, condición que exhibirá
también el holguinero Pablo de la Cruz (60).
Todavía estamos analizando la estrategia para cada tope, según
las posibilidades de unos u otros hombres y el rival, sentenció el
preparador de los medallistas de bronce del 2008, cuando capitalinos
y guantanamenos hicieron el 1-2.
Despeigne espera contar con Omar Ibáñez (+ 91), ahora en la
llamada fase previa del Servicio Militar General, y tiene confianza
en los desempeños de Jorge Luis Mustelier (54) y Jorge Luis Garbey
(91) como complemento de los consagrados.