Luego de cinco años de inactividad, la fábrica de salsa soya de
La Habana, única de su tipo en Cuba, realiza las pruebas para
comenzar a producir en los próximos días.
La industria del municipio San Nicolás fue sometida a una
reparación general y el renglón que elabora tiene como objetivo
sustituir importaciones, dijo a la AIN Juan Carlos Landa, director
de la Empresa de Conservas de La Habana.
Añadió que el crecimiento de la producción agrícola exige
rehabilitar las industrias de conservas del territorio, cuyas viejas
maquinarias no pudieron dar respuesta al incremento de la cosecha de
tomate, guayaba y otros frutos.
Landa, informó al respecto que rescataron dos calderas en la
fábrica de tomate de Batabanó, y recuperan ya baterías con 200
tanques de dos toneladas cada uno en la industria Caribe de Quivicán,
además ejecutan otras obras con el fin de producir encurtidos de
vegetales y dulces.
Héctor Giniebra, vicepresidente del Consejo de la Administración
Provincial, señaló que otra tarea que impulsan es estimular las
producciones locales y artesanales de conservas en los municipios, y
la mini-industria, aprovechando los recursos existentes en cada
lugar.
Para lograrlo fomentan la integración de organismos y entidades
con cocinas y posibilidades, y a los que puedan favorecer al
mejoramiento de las instalaciones fabriles, y lograr así más
renglones alimenticios, recalcó Giniebra.
Puso el ejemplo de la industria Villé, de Güira de Melena, que
quedó nueva con el apoyo de la fábrica de carretas (IMECA) y elabora
boniatillo, dulce de fruta bomba y está preparada para fabricar puré
de tomate y mermelada de mango cuando comience la temporada de esos
frutos.