MÉXICO, 25 de octubre (PL) — El número de migrantes en México que
sufren secuestros y violencia va en aumento pese a la constante
denuncia de organismos defensores de los derechos humanos,
advirtieron hoy diversas organizaciones.
La situación se agrava porque el marco normativo actual dificulta
el acceso a la justicia de las personas víctimas de este y otros
delitos, denunciaron más de 10 asociaciones e instituciones.
Por otra parte las denuncias de los activistas, para que el
gobierno tome conciencia y ejerza su poder contra estos males, ha
generado múltiples riesgos a los defensores, entre ellos
hostigamientos y amenazas, y a veces la muerte.
También la criminalización y la deslegitimación del apoyo
humanitario rondan este círculo vicioso, agregaron los demandantes,
formados por centros de Derechos Humanos del país, entre ellos
Humanidad Sin Fronteras y Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana.
También los centro Fray Juan de Larios, Comisión Justicia y Paz
de la Arquidiócesis de México, Fray Pedro Lorenzo de la Nada y
Universidad Iberoamericana Torreón.
Este domingo emitieron oficialmente un comunicado, luego de haber
realizado el 23 y 24 de octubre el Segundo Encuentro de Defensores
de Derechos Humanos de las Personas Migrantes.
El objetivo fue compartir experiencias en la defensa de quienes
se trasladan a otros países en busca de mejoras económicas, para
reflexionar, analizar y generar posibilidades que permitan construir
estrategias comunes de acción.
Datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos dan cuenta de
que entre agosto de 2008 y febrero de 2009 el número de migrantes
que fueron víctimas de privación de su libertad fue de nueve mil
758, lo que significa más de mil 600 secuestrados por mes.