La injusticia se extiende por 50 años y varias generaciones de
cubanos podrían dar fe de ello. "Nunca tantas personas, durante
tanto tiempo, han sido víctimas de una política genocida", recordó
en la mañana de ayer Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, en la Tribuna Abierta de los
jovenes contra el bloqueo, que tuvo lugar en la sede del Comite
Nacional de la UJC.
Es obvio el fracaso. Ha sido monstruoso, pero no han conseguido
dividirnos, que abandonemos nuestros valores, nuestra Revolución.
Con la valentía de la juventud podremos continuar enfrentando al
enemigo, o ¿de dónde salieron los Cinco Héroes?, preguntó.
Crecieron aquí, salieron de este pueblo. Y tenemos que ser
capaces de reproducir su ejemplo en cada uno de nosotros. En esa
fuerza está el camino para resistir a la política americana y
construir una mejor sociedad, apuntó el también miembro del Buró
Político.
Llamó a todos los revolucionarios cubanos, y en especial a los
jóvenes, convocados ya para el IX Congreso de la UJC, a combatir sin
tregua nuestros propios errores, deficiencias y problemas, a ser
intolerantes frente a todo lo que pueda llevar agua al molino de los
enemigos de la Revolución y les haga el juego en su afán de
destruirla.
Expresó además a Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones
Exteriores, quien presidió la cita juvenil, la confianza en que el
día 28, durante la votación en las Naciones Unidas, el pueblo cubano
lo acompañará en su fe por la victoria.
La Declaración de la Juventud Cubana contra el bloqueo fue leída
por Osnay Miguel Colina, miembro del Buró Nacional de la UJC, y en
ella se reclama a la actual administración estadounidense cumplir su
promesa de cambios y poner fin a 50 años de genocidio contra todo un
pueblo.
La ocasión fue propicia también para que tres jóvenes: una
estudiante discapacitada, una profesora de arte y un doctor,
mostraran con sus vivencias los impedimentos que el bloqueo les
impone.
Estuvieron presentes también en la condena, Liudmila Álamo,
primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas; Oscar
Martínez, vicejefe del Departamento de relaciones internacionales
del Comité Central, así como dirigentes de organizaciones
estudiantiles y juveniles.