Sin chovinismos, dijo, nuestro sistema sanitario constituye una
verdadera fortaleza, lo que ha sido demostrado en no pocos eventos
epidemiológicos, para la protección de la salud de los cubanos, y en
especial de las madres y los niños.
Para esa afirmación la especialista no se detuvo en
consideraciones de lo que es sobradamente conocido por cada cubano,
su universalidad, gratuidad, accesibilidad, el que esté al alcance
de todos los ciudadanos sin excepción, sino, y lo subrayó
convencida, por la alta preparación de su personal médico y
paramédico.
Consideró que en cuanto a la presente pandemia, la "batalla" se
gana con prevención, y fundamentalmente con el apoyo de la atención
primaria, para lo que es esencial, primordialmente en el caso de los
niños, "una alta percepción de riesgo de las madres y la familia en
general en consonancia con los peligros para la vida que comporta
esta gripe".
Para ello es requisito indispensable conocer "al dedillo" los
síntomas y signos a los que hay que prestar la debida atención, y
aclaró que no todos los niños con influenza requieren ingreso
hospitalario ni tratamiento antiviral, lo que estará en dependencia
de los factores de riesgo que presente el paciente, los signos de
alarma y posibles complicaciones.
Enumeró entre los factores de riesgo, los niños prematuros, los
que presenten desnutrición y defensas bajas (inmunodeprimidos), los
asmáticos o con afecciones del corazón, riñón, hígado, diabéticos y
los obesos. También los que padezcan trastornos neuromusculares y
parálisis cerebral infantil.
Los signos de alarma están relacionados con el incremento de la
dificultad para respirar, alimentarse, y cambios de coloración ("se
pongan moraditos", precisó la especialista); con los trastornos de
conciencia: niños extremadamente irritables o muy somnolientos. Y
muy importante: los que a un estado gripal asocien vómitos o
diarreas que los pueda conducir a una deshidratación severa.
En cuanto a las complicaciones la más temida está dada por la
neumonía producida por el virus A H1N1, o secundaria a una
sobreinfección bacteriana.
La pediatra Elena Povea Alfonso, vicedirectora facultativa del
William Soler, informó que actualmente cuentan con 54 camas para el
cuidado de pacientes con infecciones respiratorias agudas y 12 más
en la Unidad de Cuidados Intensivos, que en breve se elevarán a 28
para estar preparados ante cualquier contingencia sanitaria. El
Cuerpo de Guardia, en funcionamiento las 24 horas, dispone de un
área especial para atender a niños con manifestaciones de gripe y
los recursos asistenciales requeridos para una óptima atención.
Tuvo palabras de elogio para el personal de salud en general
(médicos, enfermeras, técnicos, trabajadores de servicio), que
vienen brindando, dijo, "un apoyo total" ante cualquier solicitud
asistencial.
Aunque en cualquiera de los clínico-quirúrgicos y pediátricos de
la capital se brinda asistencia médica a pacientes portadores de
influenza, el Hospital Docente Clínico-Quirúrgico Salvador Allende
(Covadonga) es el encargado de ofrecer atención desde el 2006 a
pacientes con síndromes febriles, atendiendo a la alta
especialización de su personal, la avanzada tecnología con que
cuenta y a su estructura constructiva dotada de pabellones
independientes, con alrededor de 500 camas y capacidad de atención
para 60 pacientes graves simultáneamente.
El doctor Efrén Acosta Damas, director de ese centro, dijo a
Granma que en el momento actual tienen la misión, ante el avance
del nuevo virus en el hemisferio norte, de tener listo el hospital
"para el abordaje de casos complicados portadores de la influenza
pandémica", por lo que mantienen abierta las 24 horas del día un
área especial del Cuerpo de Guardia y unas 400 camas destinadas a
personas febriles sospechosas de ser portadoras del H1N1, y que, por
afecciones concomitantes, puedan presentar riesgo de complicaciones.
Lo anterior explica las razones por las cuales, en el momento
actual, en ese centro se practiquen solo intervenciones quirúrgicas
de extrema urgencia, mientras mantienen los servicios de
hemodiálisis y diálisis peritoneal, de oncología y quimioterapia a
los pacientes con cáncer, y el personal médico realice las
interconsultas en el área de atención primaria en las especialidades
que se solicitan.
El doctor Acosta, especialista en Medicina General Integral y
máster en Longevidad Satisfactoria, no dudó en calificar de
"fabulosa" la actitud de los trabajadores en general del Salvador
Allende, que no escatiman horas ni esfuerzos en la atención de los
pacientes y en una sistemática actualización de los nuevos
conocimientos que se derivan a nivel mundial de la pandemia de
influenza.