Asistencia a pacientes con inluenza A H1N1

Mirada médica

JOSÉ A. DE LA OSA

La pediatra Ileana Álvarez Lam, máster en Infectología del Hospital William Soler de Altahabana, resumió con acierto nuestra impresión de un recorrido por centros asistenciales de la capital para conocer los preparativos adoptados ante el anuncio de la "segunda ola" de la pandemia de influenza A H1N1 que afecta a nuestra región.

Foto: Raúl LópezDurante las 24 horas del día funciona el Cuerpo de Guardia, que tiene un área especial para la atención de los niños con manifestaciones de gripe.

Sin chovinismos, dijo, nuestro sistema sanitario constituye una verdadera fortaleza, lo que ha sido demostrado en no pocos eventos epidemiológicos, para la protección de la salud de los cubanos, y en especial de las madres y los niños.

Para esa afirmación la especialista no se detuvo en consideraciones de lo que es sobradamente conocido por cada cubano, su universalidad, gratuidad, accesibilidad, el que esté al alcance de todos los ciudadanos sin excepción, sino, y lo subrayó convencida, por la alta preparación de su personal médico y paramédico.

Consideró que en cuanto a la presente pandemia, la "batalla" se gana con prevención, y fundamentalmente con el apoyo de la atención primaria, para lo que es esencial, primordialmente en el caso de los niños, "una alta percepción de riesgo de las madres y la familia en general en consonancia con los peligros para la vida que comporta esta gripe".

Para ello es requisito indispensable conocer "al dedillo" los síntomas y signos a los que hay que prestar la debida atención, y aclaró que no todos los niños con influenza requieren ingreso hospitalario ni tratamiento antiviral, lo que estará en dependencia de los factores de riesgo que presente el paciente, los signos de alarma y posibles complicaciones.

Enumeró entre los factores de riesgo, los niños prematuros, los que presenten desnutrición y defensas bajas (inmunodeprimidos), los asmáticos o con afecciones del corazón, riñón, hígado, diabéticos y los obesos. También los que padezcan trastornos neuromusculares y parálisis cerebral infantil.

Los signos de alarma están relacionados con el incremento de la dificultad para respirar, alimentarse, y cambios de coloración ("se pongan moraditos", precisó la especialista); con los trastornos de conciencia: niños extremadamente irritables o muy somnolientos. Y muy importante: los que a un estado gripal asocien vómitos o diarreas que los pueda conducir a una deshidratación severa.

En cuanto a las complicaciones la más temida está dada por la neumonía producida por el virus A H1N1, o secundaria a una sobreinfección bacteriana.

La pediatra Elena Povea Alfonso, vicedirectora facultativa del William Soler, informó que actualmente cuentan con 54 camas para el cuidado de pacientes con infecciones respiratorias agudas y 12 más en la Unidad de Cuidados Intensivos, que en breve se elevarán a 28 para estar preparados ante cualquier contingencia sanitaria. El Cuerpo de Guardia, en funcionamiento las 24 horas, dispone de un área especial para atender a niños con manifestaciones de gripe y los recursos asistenciales requeridos para una óptima atención.

Tuvo palabras de elogio para el personal de salud en general (médicos, enfermeras, técnicos, trabajadores de servicio), que vienen brindando, dijo, "un apoyo total" ante cualquier solicitud asistencial.

n HOSPITAL SALVADOR ALLENDE

Aunque en cualquiera de los clínico-quirúrgicos y pediátricos de la capital se brinda asistencia médica a pacientes portadores de influenza, el Hospital Docente Clínico-Quirúrgico Salvador Allende (Covadonga) es el encargado de ofrecer atención desde el 2006 a pacientes con síndromes febriles, atendiendo a la alta especialización de su personal, la avanzada tecnología con que cuenta y a su estructura constructiva dotada de pabellones independientes, con alrededor de 500 camas y capacidad de atención para 60 pacientes graves simultáneamente.

El doctor Efrén Acosta Damas, director de ese centro, dijo a Granma que en el momento actual tienen la misión, ante el avance del nuevo virus en el hemisferio norte, de tener listo el hospital "para el abordaje de casos complicados portadores de la influenza pandémica", por lo que mantienen abierta las 24 horas del día un área especial del Cuerpo de Guardia y unas 400 camas destinadas a personas febriles sospechosas de ser portadoras del H1N1, y que, por afecciones concomitantes, puedan presentar riesgo de complicaciones.

Lo anterior explica las razones por las cuales, en el momento actual, en ese centro se practiquen solo intervenciones quirúrgicas de extrema urgencia, mientras mantienen los servicios de hemodiálisis y diálisis peritoneal, de oncología y quimioterapia a los pacientes con cáncer, y el personal médico realice las interconsultas en el área de atención primaria en las especialidades que se solicitan.

El doctor Acosta, especialista en Medicina General Integral y máster en Longevidad Satisfactoria, no dudó en calificar de "fabulosa" la actitud de los trabajadores en general del Salvador Allende, que no escatiman horas ni esfuerzos en la atención de los pacientes y en una sistemática actualización de los nuevos conocimientos que se derivan a nivel mundial de la pandemia de influenza.

 

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