.— En respuesta al
llamado norteamericano de incrementar los efectivos militares
multinacionales en Afganistán, Polonia pretende enviar otros 600
soldados, según publica el diario local Gazeta Wyborcza.
El anuncio, posterior a la visita del vicepresidente
estadounidense Joseph Biden, es considerado por analistas un gesto
hacia Washington, a pesar de la cancelación del escudo antimisiles
que se sustituye por una defensa naval móvil, como han explicado
voceros de Estados Unidos.
La decisión polaca responde al pedido del general estadounidense
Stanley McChrystal, comandante de los aliados en el país
centro-asiático, quien espera que los ejércitos que participan de la
invasión, aumenten sus tropas entre 10 y 40 mil soldados más, para
tratar de controlar a la resistencia local.
Waldemar Skrzypczak, ex jefe del Ejército polaco de Tierra,
explicó al rotativo que las fuerzas de su país están dislocadas en
la provincia nororiental de Ghazni y su misión es evitar que los
talibanes abran ofensivas y huyan después a esa región afgana.
La información publicada por Gazeta Wyborcza recoge, además, las
opiniones de varios expertos de que un aumento de 600 efectivos
constituye un paso complejo y requerirá de un importante esfuerzo
logístico para acoplar el funcionamiento de las tropas.
Con el incremento previsto, el contingente polaco alcanzará los
dos mil 600 soldados, el máximo que Polonia puede mantener en suelo
afgano, aseguran expertos militares del país.