Un proyecto sobre agricultura de conservación ejecutado en la
cuenca hidrográfica Guantánamo-Guaso, devendrá sostén para la lucha
que acomete Cuba contra las llamadas tierras secas, aseguró hoy,
Nery Urquiza, Coordinadora Nacional del ese programa.
El plan, único de su tipo en la Isla, complementa el Programa
Operativo 15 (OP-15), explicó a la AIN la ingeniera Urquiza,
especialista del Centro de Información, Gestión y Educación
Ambiental, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Aunque lo identifican esas letras y número, la iniciativa se
denomina oficialmente Programa de Asociación de País "Apoyo a la
implementación del Programa Nacional de Lucha Contra la
Desertificación y la Sequía", y es financiado por el Fondo Mundial
para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y el Estado cubano.
Las autoridades cubanas asignaron 80 millones de pesos para
combatir ambos flagelos en el sur de las provincias de Pinar del
Río, La Habana, Villa Clara y Cienfuegos, en la cuenca del Cauto y
en la franja sur de este meridional territorio, mientras el GEF
aporta 10 millones de dólares.
Esas áreas del archipiélago, al igual que la irrigada por los
ríos Guantánamo y Guaso, y sus afluentes, se distinguen por la
notoria degradación del suelo.
Conservar este cuerpo natural y devolverle su fertilidad afectada
por las prácticas agrícolas mecanizadas, es el propósito de la
Agricultura de Conservación, cuyos pilares son la rotación de los
cultivos, no labranza del suelo y constante presencia de una
cobertura vegetal aportadora de humedad y nutrientes al suelo.
La también denominada agricultura de cero labranza, es la opción
más efectiva para los países que luchan contra el hambre, indicó el
doctor José Benítez, consultor en esa materia, de la Organización de
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.