La creación de fincas forestales se amplia en la provincia de
Holguín, como parte del programa especial del Ministerio de la
Agricultura para mejorar la atención a los bosques y las condiciones
de vida de quienes están al frente de esas unidades.
El sector agropecuario cuenta en el oriental territorio con más
de 80 de esos colectivos, organizados bajo un proyecto de
racionalidad en cuanto al volumen de áreas y de los recursos
destinados para su desarrollo y conservación, y como reguladores a
la vez del medio ambiente.
Los encargados de velar por la integralidad de esas entidades se
conocen por finqueros, y están bien identificados con la vida del
campo como fieles veladores de las riquezas forestales que les
circundan.
Por esas especiales características, estos obreros levantan sus
viviendas dentro de las propias fincas con las opciones y
facilidades de cultivar en esas tierras diferentes renglones
alimenticios como viandas, granos, frutales y hortalizas y
desarrollar también la crianza de ganado menor para su
autoabastecimiento
Al respecto, José Agüero, funcionario de la asamblea provincial
del Poder Popular para la atención al Plan Turquino, destacó que más
de la mitad de esas estructuras cuentan ya con la casa del finquero
y se priorizan los casos pendientes para que la totalidad de estos
dispongan de ese vital medio familiar.
El quehacer de los finqueros no está limitado solo a velar por el
crecimiento y protección de los árboles, sino además a crear las
condiciones individuales y colectivas que les permitan una vida más
placentera a partir del esfuerzo y dedicación personal con los
medios y recursos existentes en esas entidades.
Las fincas forestales abarcan una superficie promedio entre 35 y
40 hectáreas cada una, y comenzaron a organizarse en Cuba a partir
de 1995 por la central provincia de Villa Clara.
Aníbal Jiménez, especialista de ese frente en la delegación de la
Agricultura, precisó a la AIN que en el caso de Holguín los mayores
resultados en esa labor se registran en los últimos cinco años.
Entre los avances más significativos en la actividad forestal
destaca el incremento de las áreas boscosas, cuyo índice alcanza
actualmente un 33 por ciento de la superficie total de la provincia,
contra el 25 que acumula el país.