Cuba potencia la confiabilidad del Sistema Electroenergético
Nacional con la modernización de las subestaciones y líneas de
enlaces de 220 mil voltios (220kv) de todo el país.
Mario Betancourt Suárez, director general de la Empresa
Constructora de la Industria Eléctrica (ECIE) en la Isla, dijo a la
AIN que entre los beneficios se encuentran la climatización de los
locales para montar reveladores digitales que detectan las fallas y
protegen los equipos.
Esta tecnología, precisó, es capaz de dar una respuesta rápida y
exacta del sitio afectado, así como de ofrecer datos técnicos para
la solución. En cada una de las 22 instalaciones que operan con esa
unidad de voltaje, también se sustituyen los paneles (relojes) de
control en las salas de mando por otros más avanzados, señaló
Betancourt Suárez.
De igual forma se reemplazan los bancos de baterías, los cuales
son los encargados de garantizar todas las operaciones internas de
esos centros. Los trabajadores de la ECIE terminaron la primera
etapa de la reconstrucción de la línea de doble circuito que enlaza
a Pinar del Río con Mariel, devastada por el huracán Gustav en el
2008, el cual derribó 143 estructuras y tendido del cable conductor
en unos 70 kilómetros.
Esta fuerza humana también interviene en la edificación civil e
interconexión eléctrica de los grupos electrógenos que funcionan con
fuel oíl y elaboran elementos prefabricados como los postes de
hormigón para las redes en bateyes y comunidades.
El enlace de 220 kv en el territorio nacional es de doble
circuito y tiene la función de transferir la energía de una
subestación a otra para que pueda ser utilizada en las diferentes
zonas del país.
Estas acciones evidencian el avance de la Revolución Energética,
iniciada en Cuba en julio de 2005, que entre sus objetivos persigue
disponer de más confiabilidad en las redes para prestar servicios de
calidad y a la vez alargarle la vida a los combustibles fósiles.