.—
El gobierno boliviano declaró hoy en emergencia cuatro zonas del
país, entre ellas en el departamento de Tarija, limítrofe con
Argentina, donde un incendio devastó unas 10 mil hectáreas.
En conferencia de prensa, el ministro de Defensa, Wálker San
Miguel, dijo que la norma acordada en reunión habitual del gabinete
permitirá trabajar con hidroaviones, así como realizar operaciones
de prevención.
San Miguel alertó que en los próximos años el riesgo de incendios
aumentará debido al recrudecimiento de la sequía en la zona.
El incendio forestal se desató hace más de una semana en una
serranía cerca del municipio de Yacuíba y, según el último reporte
oficial, arrasó con 10 mil hectáreas de un parque natural.
También el ministro aseveró que los principales focos fueron
controlados, aunque todavía hay uno que sigue expandiéndose.
"No hubo daños personales, no existen viviendas o familias que
estuvieran afectadas por el incendio, pero subsiste el riesgo de que
se expanda, si es que el fuego no es dominado", advirtió.
El Gobierno aprobó otros tres decretos que declaran tres regiones
en emergencia por distintos motivos.
El primero, de carácter medioambiental, afecta al río Huanuni, en
el departamento de Oruro, por los problemas existentes en su cuenca
debido a los trabajos mineros de las últimas décadas.
Otro decreto hace referencia a la ciudad de La Paz, tras los
deslizamientos en el barrio de Callapa, donde se derrumbaron cerca
de un centenar de viviendas, y que gracias a la norma contarán con
apoyo del Gobierno para su reconstrucción.
El último decreto declaró en emergencia el municipio potosino de
Atocha (suroeste) con el propósito de que se hagan obras que eviten
las crecidas de agua que se prevé en los próximos meses.
Según el director del Servicio Nacional de Áreas Protegidas,
Adrián Nogales, citado hoy por el diario Cambio, cada vez se hace
más necesario gestionar el traslado de helicópteros y ayuda
internacional para sofocar el siniestro.
Nogales advirtió que la situación podría empeorar en caso de no
detener el fuego, debido a la existencia en la zona de los
denominados pasivos ambientales (pozos petroleros inactivos).
Los representantes de Defensa Civil de Bolivia y Argentina
asumieron ayer acciones conjuntas para aplacar y controlar los
incendios forestales en Tarija.