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A 24 horas de un violento incidente en la sureña región de La
Araucanía, todavía se desconoce si la sangre derramada allí
corresponde a un comunero mapuche, mientras persisten las tensiones.
Los enfrentamientos se intensificaron este fin de semana cuando
desconocidos encapuchados incendiaron dos camiones forestales,
acción reconocida por la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), que
además reivindicó como nación autónoma un extenso territorio del sur
de Chile.
Policía de Carabineros investiga el suceso cerca de Angol, en el
que resultó herido o muerto un comunero mapuche.
El general jefe de Carabineros de la zona, Eros Negrón, explicó
que por la correlación de hechos, podemos presumir que hay una
persona lesionada o fallecida en el intercambio de disparos en un
ataque contra carabineros.
Confirmó además que fue dado de baja el carabinero que pateó
brutalmente en la cara al comunero Carlos Curiñao, mientras era
detenido por otros policías, lo cual fue filmado y divulgado por la
televisión chilena.
Por su parte, el dirigente del Consejo de Todas Las Tierras, José
Naín, confirmó la muerte del aparcero de la comunidad Huañaco Millao,
pero el hecho no ha sido ratificado por las agrupaciones mapuches.
Un medio de prensa capitalino encabezó este miércoles su portada:
Mapuches huyen con activista herido tras emboscar e incendiar
camiones en Angol, mientras otros señalan que perdura la
incertidumbre.
Consultado sobre las más recientes acciones, el ministro del
Interior, Edmundo Pérez Yoma, afirmó que la CAM no está ni
articulada ni desarticulada y dijo que se trata de un pequeño grupo
que se ha activado mucho más y actúa en forma ya casi desesperada y
quiere interrumpir este proceso (de diálogo).
El fiscal Sabas Chahuán aseguró, a su turno, que en la Araucanía
y el Biobío existe una lucha contra hechos que a estas alturas
podríamos denominar crimen organizado, pues no se trata de delitos
comunes, los cuales se pueden indagar en dos o tres meses, sino que
requieren una investigación compleja y más recursos.