El XXIII Festival de Música Contemporánea de La Habana abre sus
puertas desde el 30 de octubre hasta el ocho de noviembre, esta vez
dedicado a la creación durante las últimas décadas.
Con una importante representación internacional, la cita incluye
entre sus invitados a la pianista argentina Dora de Marinis, el dúo
Arpeggione, de Uruguay, y al acordeonista danés Adán Orvad.
De España llegan el violinista Manuel Guillén, junto a la
pianista María Jesús García, el grupo Percusión de Barcelona y el
compositor Josep M. Balanya.
Igualmente asisten el Ensemble de Cámara de la Unidad Musical de
la Universidad Autónoma de Zacatecas, México, el Quinteto de
Saxofones de Yasuaki Shimizu, de Japón.
La Basílica de San Francisco de Asís servirá de escenario al
concierto inaugural de la cita, para la cual también fungirán como
sedes el teatro auditórium Amadeo Roldán, la Casa de las Américas y
la Sala Villena, de la Uión de Escritores y Artistas de Cuba.
Bejucal y San José de las Lajas, serán subsedes del Festival en
la provincia La Habana.
El maestro Guido López Gavilán, presidente del Comité
Organizador, comentó en conferencia de prensa que hubo que ampliar
el certamen debido al crecimiento de la creación musical.
"Hay mucha gente joven, muy talentosa y justamente este encuentro
se propone promover el trabajo de nuestros músicos", agregó López
Gavilán.
Las agrupaciones cubanas interpretarán piezas de prestigiosos
compositores como Harold Gramatges, Carlos Fariñas, Leo Brouwer,
Alfredo Diez Nieto y Juan Blanco; así como de Roberto Valera, Héctor
Angulo, Juan Piñera y el propio López Gavilán.
También se apreciarán obras de jóvenes creadores, como Mónica
O´Reilly, Teresa Núñez, Elvira Peña, Yanier Hechavarría o Siegrid
Macías.
Para la clausura, se reserva un concierto de la Orquesta
Sinfónica Nacional de Cuba, en el teatro auditórium Amadeo Roldán,
bajo la batuta de los directores Roberto Valera y Enrique Pérez
Mesa.