Los terratenientes, dueños de centrales y de compañías azucareras,
mostraron actitudes muy oportunistas en cuanto a la lucha que se
libraba en el Frente Norte de Las Villas. Cuando estuvieron seguros
del triunfo de las armas rebeldes, visitaban a Camilo para decirle
que querían cooperar con la Revolución.
Recuerdo que en una oportunidad presencié una de estas escenas.
Eran tres funcionarios de la compañía San Agustín, y le ofrecieron a
Camilo comida, medicinas, ropas, zapatos, transporte... Y Camilo les
respondió:
Nosotros tenemos de todo y la mejor cooperación que ustedes
pueden darnos aquí en esta zona, en este momento, es pagar los
jornales que les corresponden a los trabajadores agrícolas y
respetar a los trabajadores de los centrales. Háganselo llegar a los
demás dueños de centrales porque la Revolución tiene que proteger a
los trabajadores.
Narración de Gerardo Nogueras.