.— El gobierno de Israel discutió
hoy el informe Goldstone que documenta crímenes de guerra de sus
fuerzas armadas durante la ofensiva en Gaza, aunque persiste la
incertidumbre sobre si ordenará abrir una investigación al respecto.
Los ministros del equipo de seguridad diplomática del Ejecutivo
analizaron la posibilidad de establecer un panel independiente para
indagar sobre la conducta de militares durante la agresión de
diciembre y enero último, en que murieron más de mil 400 palestinos.
El documento elaborado a partir de pesquisas del juez surafricano
Richard Goldstone fue aprobado la semana pasada por el Consejo de
Derechos Humanos (CDH) de la ONU, lo cual satisfizo a los
palestinos, pero suscitó airadas críticas de Tel Aviv.
Hasta el momento, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu,
ha tratado de desacreditar la imparcialidad de la investigación y,
por lo mismo, se abstuvo de orientar la formación de un comité para
verificar los excesos en Gaza, tal como recomienda el informe.
Por su lado, el ministro de Defensa, Ehud Barak, y el jefe de
Estado Mayor del ejército israelí, Gabi Ashkenazi, expresaron su
oposición a una decisión de ese tipo, mientras el Ministerio de
Justicia opinó que una comisión investigadora podría tener su apoyo.
Durante los 22 días de bombardeos por aire, tierra y mar contra
la franja costera palestina, al menos 350 niños figuraron entre los
más de mil 400 muertos, en tanto otras cinco mil 300 personas
resultaron heridas, además de cuantiosos daños materiales.