.— El diálogo en Honduras para
encontrar una solución pacífica a la crisis se encuentra hoy en una
delicada encrucijada tras la denuncia de maniobras obstruccionistas
del gobierno de facto.
Los representantes del presidente constitucional, Manuel Zelaya,
aseguraron anoche que las conversaciones se encuentran en un
estancamiento relativo tras tensas jornadas de propuestas y
contrapropuestas.
En una declaración, denunciaron un intento de los delegados del
presidente de facto, Roberto Micheletti, de pretender imponer el
criterio que en el país no hubo un golpe militar el pasado 28 de
junio.
El señor Roberto Micheletti -apunta- no ha demostrado voluntad
política y sigue empeñado en utilizar el diálogo como un simple
mecanismo de distracción política y calculada demora para ganar
tiempo y prolongar su ilegal y arbitraria permanencia en el
ejercicio del gobierno.
Mientras nuestra delegación da innegables pruebas de su voluntad
política para llegar a un acuerdo y encontrar la salida a la crisis,
el señor Micheletti pone en práctica maniobras dilatorias,
planteamientos puramente formalistas, propuestas inadmisibles y, en
algunos casos, insultantes y provocadoras, agrega.
Resalta que el presidente Zelaya ha hecho todas las concesiones
posibles para asegurar el éxito del diálogo y la salida política de
la crisis.
Señala que gracias a ello, se ha podido consensuar y firmar el 95
por ciento del Acuerdo de San José, una propuesta presentada hace
tres meses por el mediador en el conflicto, el presidente de Costa
Rica, Oscar Arias.
El porcentaje restante depende exclusivamente de la voluntad
política del señor Micheletti, sostiene la declaración de los
representantes de Zelaya.
Indica que Micheletti es quien debe asumir la responsabilidad
política y la culpa histórica por haber impedido la culminación
exitosa de este generoso esfuerzo de diálogo.
El punto esencial del plan de Arias es la restitución del
presidente Zelaya, en el cual las conversaciones se estancaron desde
la semana pasada.
En su última iniciativa de anoche, los delegados de Micheletti se
refieren a ese objetivo como la pretensión del ciudadano José Manuel
Zelaya Rosales.
Según explicaron, para poder alcanzar un acuerdo del asunto
proponen solicitar informes sobre el asunto a la Corte Suprema de
Justicia y el congreso, dos poderes del estado que apoyaron el
derrocamiento de Zelaya.
Los delegados del estadista dijeron esperar una respuesta seria y
constructiva de los representantes de Micheletti para volver a
sentarse a la mega de diálogo, el cual consideran no agotado.