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El canciller de Irán, Manouchehr Mottaki, responsabilizó hoy a
agencias de espionaje extranjeras de estar involucradas en un
reciente atentado en Pishin y anunció que una delegación nacional
viajará en breve a Paquistán.
Los autores del ataque que cobró 42 vidas y unos 30 heridos el
pasado domingo residen en Paquistán, pero violan las regulaciones
fronterizas de Irán y Paquistán, subrayó el ministro persa de
Relaciones Exteriores en una rueda de prensa en Teherán.
Denunció, además, que los terroristas tienen vínculos con los
servicios de inteligencia (foráneos) establecidos en países de la
región, incluido Paquistán y Afganistán.
Del total de 42 víctimas fatales por el atentado suicida en la
provincia de Sistán-Balouchestán, seis eran comandantes y oficiales
de alto rango del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI)
y otros, líderes tribales sunnitas y chiitas de aquella zona.
El ataque fue reivindicado por el grupo terrorista Jundulah
(Soldados de Dios) que tiene sus bases en zonas de la frontera irano-paquistaní
y del que Teherán ha asegurado recibe apoyo de Estados Unidos y Gran
Bretaña, a través de Islamabab.
Mottaki anunció a periodistas que una delegación iraní partirá
hacia aquella capital para discutir vías de cortar las manos de los
saboteadores y de sus aliados, quienes -remarcó- se están moviendo
en la misma senda que persiguieron en Basora (Iraq).
En aquella zona del sur iraquí, fuerzas ocupantes británicas
contactaron y dieron entrenamiento a ciertos grupos terroristas,
afirmó el canciller al recordar que cuando su país presentó pruebas
del tema, los europeos tuvieron que abandonar esas actividades allí.
Al respecto, advirtió a las autoridades de Londres no repetir sus
mismos errores del sur de Iraq en el este de Irán.
Además, encomió la disposición del presidente paquistaní, Asif
Ali Zardari, a fijar junto con su homólogo iraní, Mahmoud
Ahmadinejad, un calendario para adoptar medidas efectivas en el
combate a criminales, algunos de los cuales fueron entregados a
Teherán en el pasado.
El presidente Ahmadinejad habló ayer por teléfono con Zardari y
le manifestó que la presencia de elementos terroristas en Paquistán
es injustificable, al tiempo que urgió a Islamabab a enfrentar
rápidamente a los miembros de Jundulah, reveló Mottaki.
Tanto Ahmadinejad como el comandante de las fuerzas terrestres
del CGRI, general Mohammad Pakpour, prometieron, por separado, dar
una severa respuesta a los autores del ataque en Pishin.