"Más de 23 millones de personas dedicadas a la agricultura y la
ganadería, así como desplazados internos y refugiados, estarán
expuestos al impacto del agua en la región, que puede generar
inundaciones, traer enfermedades y causar conflictos", dice en la
nota el portavoz de la Agencia de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA),
John Holmes.
Tras varios meses de una de las peores sequías en décadas, países
como Kenia, Somalia, Tanzania, Uganda, Yibuti, Eritrea y Etiopía
afrontan ahora el comienzo de la temporada de lluvias, que se augura
muy fuerte debido a los efectos del fenómeno meteorológico.
El comunicado advierte que la situación de "emergencia
alimentaria" no se espera que empiece a dar señales de mejorar hasta
la siguiente temporada de cosechas, prevista para comienzos del
2010.