Con el disco Classica Cubana, cuatro instrumentistas de la
Isla conquistaron uno de los más importantes premios que concede
cada año la industria cultural alemana a fonogramas de excelencia.
El guitarrista Joaquín Clerch, el tresero Pancho Amat, el
contrabajista Omar Rodríguez y el percusionista Alexander Raymat,
junto a la flautista alemana Anette Maiburg, recibieron este domingo
en la Semperoper de Dresde, el Premio Especial Klassik sin
Fronteras, que otorga la Deutsche Phono Akademie, por la novedosa e
inteligente manera de plasmar en un formato de cámara obras
emblemáticas como Guajira a mi madre, de Ñico Rojas; Dos
gardenias, de Isolina Carrillo; Juramento, de Miguel
Matamoros; y Retorna, de Sindo Garay, justo cuando en nuestro
país se celebra la Jornada por el Día de la Cultura Cubana.
En esta versión del Echo Klassik, el galardón por la obra
discográfica de la vida lo mereció el tenor español Plácido Domingo,
y entre los laureados en las 21 categorías figuraron, entre otras
luminarias, la violinista alemana Anne-Sophie Mutter, el pianista
chino Lang Lang y la violonchelista argentina Sol Gabetta. (P. de
la H.)