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La producción de insulina humana es un privilegio de pocos en el
mundo y los científicos rusos cuentan con su versión piloto, con el
nombre comercial Insuran, el cual presentarán en noviembre próximo
en Cuba.
Como parte de un conglomerado de empresas que participan en la
Exposición de Altas tecnologías rusas, en el marco de la Feria de la
Habana (FIHAV), del 2 al 7 de noviembre de este año, el Instituto de
Química Bioorgánica presenta el novedoso producto.
El referido instituto, adjunto a la Academia de Ciencias de
Rusia, presenta al Insuran como un producto que contiene de 10 a 15
veces menos impurezas potencialmente inmunológicas de carácter
proteínico en comparación con las exigencias de la farmacopea.
Además, el Insuran contiene de tres a cinco veces menos impurezas
que los indicadores normativos al final del plazo de vencimiento.
La propuesta consiste en la creación de una empresa mixta en un
área de entre ocho y 10 mil metros cuadrados para la producción de
insulina humana por ingeniería genética de una capacidad de
sustancia de 14 kilogramos al año, con bulbos listos para la venta.
El proyecto que avanza el referido centro científico, y el cual
será puesto a consideración en la FIHAV, prevé un volumen máximo de
producción de la planta equivalente a 15 millones de dólares, de
ellos ocho millones corresponderán a la insulina humana.
Sólo las empresas Eli Lilly, de Estados Unidos, la Sanofi-Aventis
(Francia-Alemania) y la Novo Nordisk, de Dinamarca, son capaces de
fabricar el referido preparado en el orbe, con su respectivo dominio
del mercado occidental.
Fuentes del mencionado centro científico ruso explicaron a Prensa
Latina que la forma farmacéutica de acción rápida prolongada de la
Insulina humana genéticamente modificada (IHGM), nombre científico
del Iusuran, fue creada por su planta experimental biotecnológica.
Los esquemas tecnológicos propuestos por el centro ruso permiten
efectuar la biosíntesis adicional y la producción de medicamentos
terminados de la hormona de crecimiento humano recombinante
somatropina e interferón beta.
Por su composición y efecto, la somatropina es idéntica a la
hormona humana somatotropica hipofisaria y se obtiene a partir de la
modificación genética de las cepas de Escherichia coli, señalan las
fuentes.
La parte rusa propone a los futuros socios del proyecto la
formación de un grupo de especialistas y garantiza el complejo
necesario de servicios de ingeniería y asesoramiento de asuntos
referentes a la administración organizativa, técnica y financiera.
Además, el centro científico ofrece los trabajos de consulta de
ingeniería, tecnología, proyección y construcción, incluyendo las
compras y la logística en el marco de la futura empresa mixta.
La propuesta toma en cuenta que la diabetes meliltus es una de
las enfermedades más difundidas y en los países desarrollados afecta
a entre cuatro y cinco por ciento de la población.
De acuerdo con un pronóstico del Congreso Mundial de la
Federación Internacional de Diabetes, realizado en agosto de 2003,
para 2025 se espera que los diabéticos lleguen a entre cinco y 10
por ciento de la población mundial, es decir, 400 millones de
personas.
Las necesidades de la insulina en Rusia se aproximan a los 300
kilogramos, mientras el número de pacientes se espera que aumente de
nueve millones 700 mil pacientes actuales a 11 millones 600 mil en
2025, destacan las fuentes rusas.