La agricultura de conservación (AC) se aplica exitosamente en más
de treinta hectáreas de la cuenca hidrográfica Guantánamo-Guaso,
aseguró hoy a la AIN la licenciada Marianela Cintras, responsable de
ese proyecto en el territorio.
Esta es la única provincia que practica en el país esa modalidad
agrícola que mejora la eficiencia y productividad del suelo y se
desarrolla con el fin de conservar el suelo y el agua, además de
mitigar la vulnerabilidad alimentaria en la zona.
La AC se aplica en una treintena de naciones y se basa en la
cubierta permanente del suelo, la rotación de cultivos y la ausencia
de la dañina remoción del suelo.
Cintras explicó que el interés suscitado por ese tipo de
agricultura se justifica por sus ventajas para el suelo, al
protegerlo del primer elemento desencadenante de la erosión: el
impacto de la gota de lluvia.
La investigadora precisó que la tecnología ha sido acogida con
entusiasmo por técnicos y obreros agrícolas de la Empresa Provincial
de Semillas, y de Cultivos Varios, y por productores de la
Cooperativa de Créditos y Servicios Enrique Campos, escenario de esa
iniciativa.
La organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) propuso extender al resto del país este proyecto,
el cual complementa el Programa Nacional de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía.
Precisamente la FAO es la auspiciadora del Taller Internacional
sobre agricultura de conservación que se iniciará mañana en la más
oriental de las regiones cubanas, y en la que participarán
consultores de varios países latinoamericanos, y de Cuba.
Estas tareas para frenar la degradación de tierras en Guantánamo
forman parte además de un proyecto del Fondo Mundial de Medio
Ambiente, cuyo objetivo es promover el manejo sostenible de tierras,
mediante el incremento de la productividad de los suelos afectados
por diversas causas, incluidas la erosión, la salinidad y la
compactación.